Investigadores descubren el parásito transmisor del mal de chagas

QUITO, Pichincha

Investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y de la Universidad de Glasgow han comprobado que un parásito que se creía asexual, sí se reproduce sexualmente.

El Trypanosoma cruzi es el parásito que causa la Enfermedad de Chagas, prevalente principalmente en América Latina. Se estima que aproximadamente ocho millones de personas están infectadas con este parásito, el cual puede causar daños irreversibles al corazón y tracto digestivo.

La Enfermedad de Chagas se transmite principalmente por insectos triatominos, conocidos por muchos nombres comunes en diferentes países (chinchorro, chinche besucona, pito, chipo, vinchuca, kissing bug, etc.), pero también puede ser transmitido de madre al feto durante el embarazo, por transfusiones sanguíneas y al ingerir alimentos contaminados con T. cruzi.

En un comunicado oficial, la PUCE informó que, si bien la enfermedad puede ser curada con un oportuno tratamiento, una vez que se producen daños a los órganos, éstos son irreversibles.

 Pero la nueva investigación, publicada en la revista Nature Communications (aquí la publicación), los investigadores de las dos universidades secuenciaron completamente el genoma de T. cruzi y resolvieron 30 años de intenso debate científico, al mostrar que en realidad este parásito unicelular sí puede ser sexualmente activo.

Descifrar el modo de reproducción T. cruzi es crucial para comprender la manera en que la enfermedad de Chagas se disemina, así como para encontrar nuevos posibles tratamientos, han detallado los investigadores.

Según han mencionado los expertos, el sexo es fundamental para los organismos biológicos por muchas razones, y la mayoría de organismos tienen actividad sexual de una manera o de otra.

Al secuenciar completamente el genoma de un grupo grande de parásitos provenientes de una pequeña área de Ecuador, se han encontrado claros indicios dejados en los genes por la actividad sexual.

Mario Grijalva, investigador principal del estudio en la PUCE y en Ohio University, ha mencionado que “la enfermedad de Chagas en Ecuador es un asesino que destruye vidas y modos de vida. Nuestro estudio es un paso importante para entender cómo controlar infecciones y limitar su diseminación”. En el estudio participaron también Jaime Costales y Jalil Maiguashca-Sánchez de la PUCE.

Philipp Schwabl, otro de los investigadores principales de la Universidad de Glasgow, ha señalado que “ha existido una fuerte controversia entre los científicos sobre si T. cruzi se reproduce o no sexualmente. Pues resulta que no estaban buscando en el sitio correcto”.

Martin Llewellyn, otro de los investigadores principales de este estudio en el Reino Unido, ha mencionado que “mediante el análisis del código genético, sabemos ahora que estos parásitos sí tienen sexo, pero todavía no podemos decir con certeza la fase del ciclo de vida en la cual esto sucede. Nuestra hipótesis es que esto sucede cuando el parásito está dentro del insecto transmisor de la enfermedad de Chagas. Nuestro siguiente paso será confirmar esto”.

El trabajo se realizó como parte de la colaboración entre la PUCE, University of Glasgow, Ohio University, London School of Hygiene and Tropical Medicine, Institute of Tropical Medicine Antwerp, Karolinska Institutet Biomedicum Stockholm. (I)

Con información redacción médica

Autor entrada: David Jaramillo

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