Maduro alardea de su capacidad militar en medio de deserciones masivas de oficiales

CARACAS, Venezuela

Pese a los recientes esfuerzos del régimen venezolano por mostrar su capacidad bélica, documentos internos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana muestran que la institución atraviesa por una crisis de deserciones masivas, con cientos de oficiales abandonado sus puestos este año.

Los documentos con fecha del 13 septiembre del 2019 obtenidos por el Nuevo Herald señalan que 219 oficiales de la armada venezolana tuvieron que ser expulsados por deserción, en lo que solo refleja la situación interna en uno de los cuatro componentes de la FANB.

“La armada es el tercer componente en tamaño, después de la Guardia Nacional (el segundo), y el Ejército (el primero)”, dijo José Antonio Colina, el presidente de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exterior, organización que elabora un estudio sobre el descontento dentro del sector militar.

“Proyectando estos números dentro de los cuatro componentes, fácilmente podríamos estar hablando que más de 1,000 oficiales podrían haber desertado en todo el país en los últimos meses”, agregó Colina, cuyo grupo es uno de los mejor informados observadores de las fuerzas armadas venezolanas.

El descontento dentro del sector militar ha ido en aumento con el correr de los años en la medida que se ha profundizado el colapso económico y de la democracia en el país.

Los militares disfrutan de los salarios más altos en Venezuela, pero una tasa de inflación estimada en más de un millón por ciento ha reducido los ingresos de un teniente o un capitán a menos de 10 dólares al mes, dijo Colina.

Los militares ya no se toman la molestia de solicitar la baja, sino que simplemente están abandonando sus puestos, señaló.

“Hay una altísima deficiencia en el plano económico y social dentro de la fuerza armada venezolana”, añadió el general retirado Antonio Rivero. “El descontento por las necesidades económicas están empujando a muchos militares a escoger entre dos caminos, o incursionar en el terreno delictivo o desertar”.

Buena parte de las mayores operaciones delictivas del país son controladas por los altos jerarcas del régimen, muchos de los cuales han sido señalados por funcionarios de la justicia estadounidense de estar vinculados con el narcotráfico, el contrabando de minerales y de combustible y de corrupción generalizada.

Pero los cuadros medios que no están vinculados con los grandes carteles han comenzado a incursionar en sus propias operaciones delictivas, participando en actividades del hampa común con el robo a mano armada, la estafa, la extorsión o la venta o alquiler de armamento a bandas delincuenciales, dijo Rivero. (I)

Con información diario El Nuevo Herald

Autor entrada: David Jaramillo

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