La Hipertensión Arterial

Los factores de riesgo para la hipertensión arterial (HTA) son de origen Biológico, Físico, Químico, Psicológico, Social, Cultural, etc., que influyen frecuentemente en los futuros candidatos a presentar la enfermedad.

La posibilidad de que una persona desarrolle presión alta se le conoce como factor de riesgo y el conocimiento de éste o estos factores de riesgo son claves para prevención, manejo y control de la HTA.

La prevención primaria es una estrategia para la comunidad, se tiene que educar al paciente, se dan a conocer los factores de riesgo y la forma en que éstos se pueden modificar para la prevención de la HTA y en algunos de los casos es el único tratamiento que se requiere.

Una sugerencia es la modificación al estilo de vida. En caso de obesidad se educa al paciente para que controle su peso. Disminuir el consumo de sodio (sales) a menos de 100 mmol/día (6 g de NaCl ). Practicar ejercicio físico de 30 a 40 minutos/día la mayor parte de la semana.

Reducir la ingesta de grasas y de alimentos ricos en colesterol. Por cada kilogramo que se reduzca de peso corporal se lograra una disminución de la presión arterial de 1.6 a 1.3 mm Hg en número considerable de pacientes.

Limitar el consumo de alcohol, ya que no se producirá una elevación de la presión arterial y pueden mejorar el nivel de colesterol de HDL (lipoproteínas de alta densidad).

Os especialistas recomiendan no fumar, debido a que esta actividad acelera la aterosclerosis y el daño vascular producido por la hipertensión arterial. El tabaco incrementa los niveles de colesterol sérico, la obesidad y agrava la resistencia a la insulina.

Restringir la ingesta de cafeína en forma de café, té o refrescos de cola, pueden provocar elevaciones agudas de la presión arterial.

El riesgo es mayor si hay antecedentes familiares de enfermedades del corazón. Su riesgo es aún más alto si un pariente cercano murió joven por un ataque al corazón.

El ser varón es un factor de riesgo para cardiopatía isquémica e HTA. Entre los 35 y 40 años el varón tiende a morir de cuatro a cinco veces más que la mujer. En la mujer posmenopáusica existe mayor prevalencia de hipertensión arterial, así como un deterioro del perfil lipídico, con aumento del colesterol y las lipoproteínas de baja densidad.

Estudios han demostrado que la raza negra es la de mayor incidencia, pero actualmente por los cambios en el ritmo de vida y la no modificación de los factores de riesgo está aumentando la incidencia en las demás etnias.

David Eduardo Jaramillo

Autor entrada: David Jaramillo

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