Misa Crismal se celebró por el Día del Párroco en Guayaquil



GUAYAQUIL, Guayas

La Catedral de San Pedro Apóstol albergó ayer la celebración de la Santa Misa Crismal, que coincidió con la celebración de la festividad de San Juan María Vianney, patrono de los párrocos. Al evento eclesiástico acudieron los clérigos pertenecientes a la Arquidiócesis de Guayaquil.

La suspensión de las actividades eclesiales por la pandemia del coronavirus obligó a posponer la celebración de la Santa Misa Crismal que, tradicionalmente, se la realiza en Jueves Santo.

El Vaticano dispuso que las Conferencias Episcopales podrían dar indicaciones sobre un posible traslado de la celebración a otra fecha, por ese motivo la Arquidiócesis de Guayaquil decidió que la bendición de los Santos Óleos se oficiara el 4 de agosto.

En su homilía, monseñor Luis Cabrera mencionó que “como sacerdotes estamos llamados a ser esos hombres de concreción, de la ternura, de los pequeños detalles. No dejemos nunca al pecador encerrado en su miseria, sino ayudémoslo a ponerse de pie”, y que hay que “ser ícono de la buena noticia en el corazón traspasado del Señor”.

Además de instar a todos los sacerdotes a mantenerse en oración, perseverar en su servicio, mantenerse en comunión con la Iglesia y el Papa Francisco.

El objetivo de esta celebración es la renovación de las promesas sacerdotales y la bendición de los Santos Óleos que se utilizan para la administración del Bautismo, de la Confirmación, del Orden Sacerdotal y de la Unción de Enfermos.

Sobre la coincidencia de la celebración de la Santa Misa Crismal y la fiesta del Cura de Ars, el párroco de la Santuario Nuestra Señora de la Alborada, padre Jaime Cedeño, mencionó que “es algo simbólico, una fecha bien elegida porque es el patrono de los párrocos y modelo de sacerdote”. (I)

Autor entrada: David Jaramillo

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