Hoy celebramos a Santa Clara de Asís



ROMA, Italia

Nacida en 1194 en una familia noble, Clara decidió rehuir de sus riquezas heredadas y perseguir la vida religiosa.

Era una seguidora ferviente de san Francisco y le había escuchado hablar por primera vez siendo adolescente.

Puesto que era la única mujer que intentaba seguir sus pasos por entonces, inicialmente la ubicaron en un monasterio benedictino.

Su hermana se unió poco después y, después de no mucho, las dos ya se habían trasladado a un nuevo emplazamiento junto a la iglesia de San Damián en Asís, y hasta habían empezado a atraer a otras seguidoras.

San Francisco mismo fue el director de su grupo durante algún tiempo, pero pronto santa Clara se convirtió en abadesa de una comunidad que sería conocida como las Hermanas Clarisas Pobres.

Clara era una defensora feroz del compromiso de su orden con la pobreza y ahuyentó a más de un obispo —incluso a uno o dos papas— que intentaron imponer o sugerir normas más diluidas.

A medida que envejecía Clara, su salud iba empeorando cada vez más.

Se cuenta que una Nochebuena, Clara se encontraba demasiado enferma como para asistir a misa y le abrumaba el sentirse confinada a una cama.

Sin embargo, el Espíritu Santo vino en su ayuda y proyectó las imágenes y sonidos de la misa sobre la pared de su habitación, para permitir que Clara estuviera “presente” en la misa.

El papa Pío XII, que se había criado en Italia y sin duda conocía esta historia, pensó inmediatamente en santa Clara cuando se inventó la televisión —definida literalmente como “visión a distancia”— a mediados del siglo XX. (I)

Con información de https://es.aleteia.org/

Autor entrada: David Jaramillo

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