IMP recuperó la cubierta del Palacio de La Circasiana



QUITO, Pichincha

El Municipio de Quito, a través del Instituto Metropolitano de Patrimonio –IMP-, entregó ayer viernes, la obra de ‘mantenimiento correctivo y preventivo de la cubierta del Palacio de La Circasiana’ y funciona el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).

En este proyecto se invirtió alrededor de USD 75 mil, que fueron encaminados al cuidado de este espacio patrimonial e histórico de la capital.

Las labores realizadas en el Palacio de La Circasiana consistieron en el retiro de las planchas de policarbonato y de la cubierta provisional, se encontraban en malas condiciones por agentes externos como la lluvia y daban un mal aspecto al conjunto arquitectónico patrimonial.

En la entrega de los trabajos estuvieron presentes la ministra de Cultura Angélica Arias; el director ejecutivo del IMP, Raúl Codena; el director Nacional del INPC, Joaquín Moscoso; el secretario de cultura del Municipio de Quito, Diego Jara; y la administradora zonal de la Mariscal, Ana Bastidas.

Raúl Codena, director del IMP, señaló que las labores de recuperación duraron 6 meses, “en los cuales, a la Circasiana, al palacio que alberga al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, se le proveyó de la cubierta de cristal, lo que va a mejorar muchísimo algunas humedades que tenía este palacio municipal”.

Adicionalmente, se realizó el mantenimiento y reforzamiento en la estructura metálica original, para posteriormente proceder a la colocación de las nuevas partes de vidrio, brindándole una mejor apariencia, luminosidad y funcionalidad.

El Palacio de La Circasiana, es un inmueble patrimonial ubicado al norte de la capital, en la avenida 10 de Agosto y Colón. Un espacio que data del siglo XIX. En convenio con el INPC el IMP ejecutó esta obra con la finalidad de proteger la cubierta original del patio central del inmueble.

Esta propiedad pertenecía a la familia Jijón que era parte de la aristocracia quiteña del siglo XIX. Antes de pasar a manos del Municipio de Quito, su propietario era Jacinto Jijón y Caamaño, el único heredero de Manuel Jijón.

Recibe la denominación de ‘palacio´ por ser un inmueble representativo de la ideología cultural burguesa de aquella época y fue el inicio de la nueva zona residencial de las familias de estrato social alto del Quito antiguo.

Con el pasar del tiempo se ha convertido en un lugar patrimonial debido a sus detalles estructurales, así como toda la historia que guarda con respecto a la evolución y crecimiento de nuestra ciudad. (I)

Autor entrada: David Jaramillo

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