El pan casero hecho en horno a leña está en Galayacu



PASAJE, El Oro

En el sitio Galayacu, parroquia Progreso, las tardes son especiales, allí el aroma a pan caliente invade el campo y la vecindad. Las hermanas María Ángela y Teresa Isabel Ullaguari Guzmán mantienen una tradición ya 40 años, ellas elaboran pan en horno a leña.

En su vivienda rodeada de plantaciones de cacao, árboles frutales, aves silvestres y el río, luce imponente el horno construido por Manuel Aguilar que ha servido para hornear el pan de yema, empanadas, guaguas de pan, roscas, pan con queso, pan de dulce, todos con el sabor que más encanta.    

Ángela Ullaguari reseña lo que ha sido para ella y su hermana hornear pan en un domo de ladrillo y cemento, pero con el calor que produce la leña. “Primero hago la masa con cinco libras de harina, seis huevos, una libra de mantequilla, levadura y manteca de chancho”, explicó.

Dijo que para que la masa quede bien “le damos muchos golpes. Con eso preparamos unos setenta panes, este se llama el pan casero, también hacemos las galletitas, el pan de cajetilla, empanadas. Mi suegra era zarumeña, ella me enseñó cómo preparar la masa y hacer pan en horno de leña”, comentó.  

La alcaldesa subrogante Ana Cobos y la concejal Ruddy Palacios, visitaron Galayacu.

El pan de Angelita.

Las hermanas Ullaguari Guzmán se sienten orgullosas de haber aprendido este arte que es una tradición para los pasajeños de cepa. “Aquí nacimos, crecimos y aprendimos a elaborar el pan de casa. Mi esposo prepara el horno, recoge la leña, la pica, prende las ramas y espera que el fuego haga lo suyo, retira la ceniza para ubicar las latas con los panes”, explica la señora Ángela.

Con alegría cuenta cada historia, reseña las satisfacciones logradas solo por elaborar pan en horno a leña. Manuel Aguilar Romero dijo que es un recuerdo que les dejó su querida madre.  

La alcaldesa subrogante Ana Cobos, y la concejala Ruddy Palacios compartieron con las hermanas Ullaguari un espacio de convivencia, para reconocer la valía de la mujer rural. Como respuesta a ese acto Ángela elaboró dos guaguas de pan para representarlas.

Manuel Aguilar dijo que el pan de Galayacu con sabor zarumeño es lo mejor que tiene su tierra, su familia.

“El pan a horno de leña es inigualable, por la pandemia dejamos de hacer, pero ahora volvimos a preparar el pan casero para combinarlo con café, chocolate, un té, con todo es sabroso”, indicó Manuel.

El pan de Galayacu, el aroma que conquista paladares con aroma a campo.  (I)

Autor entrada: David Jaramillo

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