Historias de santos: San Andrés Apóstol



ROMA, Italia

El nombre «Andrés» proviene del griego andreia, que significa valentía, valor. Era común entre los judíos contemporáneos de Jesús.

San Andrés nació en Betsaida, en Galilea. Era hermano de Simón Pedro y pescador como él. Fue discípulo de san Juan Bautista, el precursor del Mesías.

Sabemos de este Apóstol que en el momento en que conoció al Señor, lo dejó todo para seguirle y fue elegido para ser uno de los Doce.

San Juan lo cita en su evangelio como el que da a conocer la situación en que se encuentran previa al milagro de la multiplicación de los panes y de los peces:

“Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?» (Juan 6, 8-9).

No sabemos dónde predicó este apóstol después de la Resurrección de Cristo, pero ha llegado hasta nosotros que fue martirizado en tiempos del emperador Nerón, el 30 de noviembre del año 60 d.C.

Una tradición con origen en el siglo XIV nos dice que murió en una cruz en forma de X.

Su fiesta se celebra tanto en la Iglesia católica como en la ortodoxa.

La parte más importante de las reliquias de san Andrés se encuentra hoy en la catedral de Amalfi (Italia).

Santo patrón

San Andrés es patrono de Rusia, Escocia, Ucrania, Rumanía, Sicilia (Italia) y la Borgoña francesa, entre otros lugares.

En cuanto a las profesiones, es patrón de los pescadores y pescaderos, además de los fabricantes de cuerda.

Oración

¡Oh glorioso San Andrés apóstol,

tú fuiste el primero en reconocer y seguir al Cordero de Dios.

Junto con tu amigo Juan te quedaste junto a Jesús desde ese primer día,

y durante toda tu vida, y ahora por toda la eternidad.

Así como llevaste a tu hermano san Pedro a Cristo y a muchos otros después,

condúcenos también a nosotros a Él.

San Andrés, enséñanos a llevar a otros a Cristo solamente por amor a Él y dedicados a su servicio.

Ayúdanos a aprender la lección de la Cruz

y a llevar nuestras cruces diarias sin quejarnos de modo que puedan llevarnos a Jesús.

Amén. (I)

Con información de https://es.aleteia.org/daily-prayer/lunes-30-de-noviembre/

Autor entrada: David Jaramillo

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