¿Afecta el estrés a la piel? Tips para combatirlo



El estrés provocado por las fechas en las que nos encontramos puede alterar el equilibrio de la piel provocando erupciones e incluso puede empeorar algunas enfermedades como el acné, el eccema, la psoriasis o la dermatitis atópica.

Consecuencias en la piel causadas por el estrés

1. Aparición de granitos. Las personas que padecen de acné pueden observar cómo esta patología se vuelve todavía más rebelde y pueden surgir pequeños brotes puntuales al aumentar la secreción de grasa.

2. Más irritación en las pieles con psoriasis o dermatitis atópica por estrés. Si se sufre de esta patología dermatológica, en momentos de mayor actividad y tensión, la piel puede estresarse traduciéndose en un aumento de la irritación y la sequedad.

3. Aumento de la irritación si se tiene eczema por estrés. Si aparecen rojeces en la piel, no solo pueden aumentar con los cambios de temperatura, también por un aumento puntual del estrés.

4. Erupciones cutáneas. Son fechas en las que recibimos constantes estímulos, por el móvil, el ordenador, en la calle… Esta situación puede provocar estrés en el comportamiento, aunque muchas veces pase desapercibido, y este estrés se ve reflejado en la salud de la piel, pudiendo provocar desde una erupción cutánea a eccemas por estrés.

Consejos para cuidar tu piel en momentos de mucho estrés

La doctora Loida Galvany junto a Masderm recomienda varios consejos para cuidar de la piel en los momentos de más estrés. Lo más importante es cómo preparar la piel al impacto del estrés para que no afecte a la salud cutánea.

En este sentido, es necesario beber más agua de lo normal durante estos días y aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas A y E. También, dedicar solamente el tiempo que realmente sea necesario a los dispositivos electrónicos y realizar ejercicios faciales cada mañana y cada noche durante solo unos 2 minutos.

Asimismo, no hay que descuidar en ningún momento la rutina facial y corporal; hay que evitar el maquillaje; limpiar cada noche la piel, aunque no te hayas maquillado; y al terminar la ducha, echar agua fría sobre el rostro. (I)

Con información de https://www.consalud.es/

Autor entrada: David Jaramillo

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