
SOFÍA, Bulgaria
Con el aplomo de un equipo que se sabe entre los favoritos al próximo Mundial y la personalidad arrolladora de un grupo de jugadores tan jóvenes como talentosos, España saltó al césped del Stadio Vasil Levksi con la intención de demostrar desde el primer minuto que nada ni nadie puede separarle de su objetivo.
Por el momento, el Mundial se vislumbra en el horizonte, todavía lejos, pero el hambre de la selección de Luis de la Fuente se deja ver en cada encuentro. Poco importa que el rival sea presumiblemente inferior, como es el caso de Bulgaria. La Eurocopa del año pasado elevó a los futbolistas de la selección a un nuevo escalón, pero no menguó sus ganas de ganar.
Arrasando desde el principio
Apenas habían pasado cinco minutos de juego cuando Oyarzabal, que sigue en estado de gracia con el combinado nacional, aprovechó un pase magistral de Zubimendi con su pierna mala para poner a placer el primer gol del partido. El delantero de la Real Sociedad pudo incluso encarrilar el encuentro solo unos minutos después, con otro mano a mano en el que, esta vez, se impuso Vutsov.
El guardameta búlgaro fue el mejor de los suyos en una primera parte en la que España sentenció el choque. Otra buena parada suya evitó el tanto de Lamine Yamal en una ocasión clarísima, pero no pudo hacer nada ante el vendaval de fútbol ofensivo que se avecinaba por parte de La Roja.
Ni siquiera un tiro al palo de Kirilov puso nervioso a un equipo que, si algo tiene, es confianza en sí mismo. De la Fuente ha conseguido que todos los jugadores se sientan importantes y tengan un rol destacado.
Uno de los mejores ejemplos es Cucurella. Afianzado como un bastión defensivo, esta vez le tocó brillar en ataque marcando el segundo gol de España con una volea cruzada imparable.
La posición de Pedri
Una de las claves del equipo del próximo Mundial puede estar en la posición de Pedri. A pesar de la insistencia en partidos pasados de colocarle en la mediapunta, ante Bulgaria De la Fuente apostó por colocar al centrocampista del Barça en la base, donde está brillando con Hansi Flick.
El futbolista le dio la razón desde el inicio de partido, llevando la manija del juego, marcando los tiempos del partido e interviniendo una y otra vez con el balón. El efecto colateral de esta decisión fue colocar a Merino más cerca de Oyarzabal y de posiciones de remate, una zona que el jugador del Arsenal conoce y en la que se maneja de maravilla.
Precisamente él fue el autor del tercer gol, demostrando su olfato goleador una vez más a la salida de un córner sacado por Lamine Yamal
España se gustaba cada vez más en el partido. Merino pudo hacer el cuarto con un latigazo tras una buena jugada que Vutsov logró desviar al larguero. Mientras tanto, Lamine daba un recital regateando una vez y otra vez a su par. Al ’10’ del Barça solo le faltó un poco más de acierto en los metros finales para irse con varios goles a su espalda, pero esta vez le tocó aportar desde el desequilibrio y el pase.
El regreso a los terrenos de juego de Rodri y Carvajal sirvió para insuflar todavía más optimismo al equipo. Si logran volver a su mejor nivel, apuntan a ser dos piezas fundamentales en el torneo que se celebrará en Estados Unidos, aunque Zubimendi y Pedro Porro ya se han asentado como sustitutos de garantías.
El partido sirvió también para ver los primeros minutos de la pareja Huijsen – Cubarsí en el centro de la zaga y el debut de Jesús Rodríguez con la selección absoluta. (D)
Con información de https://www.sport.es/es/noticias/seleccion/espana-gusta-empieza-piedad-camino-121249901
