El Libertador que venció imperios y perdió la paz

el-libertador-que-vencio-imperios-y-perdio-la-paz-ecuador221.com_.ec_ El Libertador que venció imperios y perdió la paz

Por Elio Ortega Icaza

Simón Bolívar, vino al mundo en Caracas, el 24 de julio 1783, cuando América era todavía un territorio dominado y silenciado. Nada hacía prever que aquel joven criollo, marcado tempranamente por la orfandad, terminaría enfrentándose a uno de los imperios más poderosos de su tiempo. Su vida no fue cómoda ni lineal; fue una sucesión de riesgos, derrotas y sacrificios asumidos en nombre de una causa mayor: la libertad de los pueblos americanos.

Bolívar, se convirtió en el conductor de una gesta continental sin precedentes.

Desde los llanos venezolanos hasta las cumbres andinas, lideró campañas decisivas que permitieron la emancipación de vastos territorios. Venezuela, Nueva Granada, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá quedaron libres del dominio español gracias a una lucha que exigió no solo valor militar, sino también una voluntad política inquebrantable. Cada victoria, sin embargo, tuvo un alto costo humano y personal.

Más allá del campo de batalla, Bolívar, pensó en el futuro. Entendió que la independencia sería frágil si los nuevos Estados nacían fragmentados y enfrentados entre sí.

Por ello impulsó la unión de las repúblicas en un solo cuerpo político: la Gran Colombia. No era un capricho, sino una estrategia para garantizar estabilidad, soberanía y respeto internacional.

Bolívar, veía con claridad lo que muchos se negaron a aceptar: la desunión sería el mayor enemigo de la libertad recién conquistada. Ese ideal chocó con la realidad.

Las rivalidades regionales, los intereses particulares y la ambición de poder desataron conflictos internos que debilitaron el proyecto integrador.

El Libertador fue cuestionado, desplazado y señalado como autoritario por quienes antes lo aclamaban. Aislado políticamente y quebrantado en su salud, abandonó el mando sin honores ni reconocimiento.

Simón Bolívar, murió en Santa Marta en 1830, lejos de su patria y sin bienes materiales. Su mayor derrota no fue la muerte, sino el fracaso de la unidad americana. No obstante, su legado permanece vigente. Sus advertencias sobre el caos, la injusticia y la división siguen teniendo eco en la realidad latinoamericana.

Bolívar, no es solo un héroe del pasado. Es un espejo incómodo que recuerda que la independencia no se conserva sola y que la libertad exige responsabilidad, visión y unidad. Su historia sigue interpelando a los pueblos que ayudó a nacer. (O)

Compartir

Shares

Post Author: Redaccion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *