
GUAYAQUIL, Guayas
Ecuador atraviesa una fuerte caída en la producción de arroz, un alimento clave de la dieta nacional. En los últimos 20 años, el país ha perdido alrededor de 160.000 hectáreas de cultivo, principalmente por la baja rentabilidad y el desánimo de los agricultores, que abandonan el arroz o migran a otras actividades.
Según el exministro de Agricultura y Ganadería, Leonardo Escobar, la Costa pasó de 420.000 hectáreas sembradas en 2005 a apenas 260.000 en 2025.
Dijo que provincias tradicionalmente arroceras como Manabí reflejan esta tendencia: de 15.000 hectáreas se ha bajado a casi 11.000, de acuerdo con datos del MAGP.
Esta reducción también preocupa en Guayas, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, por su impacto en los precios y la posible mayor dependencia de importaciones.
Los productores atribuyen la crisis a los bajos precios pagados en campo. Jorge Suárez, agricultor de Palestina, en la provincia del Guayas, asegura que 2025 fue el peor año para el sector: una saca de arroz en cáscara se pagó hasta en USD 28, valor que no cubre los costos de producción, mientras el consumidor paga mucho más en los mercados.
A esto se suman el alza de combustibles, insumos y fertilizantes. Escobar añade otros factores, como la falta de tecnología y de créditos oportunos, lo que reduce la productividad.
Ante este escenario, muchos agricultores optan por cambiar a cultivos como cacao, plátano o café, y otros abandonan definitivamente el campo, migrando a las ciudades.
Frente a esta crisis, el MAGP anunció a finales de 2025 un plan de compra directa de arroz para reducir la sobreoferta. Como primer paso, adjudicó la adquisición de 51.000 quintales a ocho productores, con el objetivo de estabilizar el mercado y aliviar la situación del sector arrocero. (I)
