
PARÍS, Francia
Está el ambiente caldeadito en París. El Stade Rennais dio la sorpresa y puso fin a una terrible dinámica con un triunfo de autoridad sobre un desdibujado Paris Saint-Germainque, además, cede el liderato en bandeja a un Lens que visita mañana al Paris FC.
El cuadro bretón bajó de la nube al conjunto capitalino, que venía de endosarle una manita al Olympique de Marsella y se llevó un repaso en Roazhon Park.
Ousmane Dembélé fue recibido con honores en la que fue durante muchos años su casa. El Balón de Oro fue formado en el Rennes antes de poner rumbo al Borussia Dortmund y, precisamente, anotó el único gol parisino que inmediatamente fue anulado por el 3-1 definitivo de Embolo.
Tras la dura derrota, no se mordió la lengua en zona mixta y soltó unas palabras que no pasaron desapercibidas: «La temporada pasada, antepusimos el club, el escudo y el París Saint-Germain a nosotros mismos. Tenemos que volver a encontrar eso, especialmente en este tipo de partidos. Hemos tenido un comienzo muy malo en el partido», arrancó.
«Tenemos que mostrar más ganas, sobre todo tenemos que jugar para que el París Saint-Germain pueda ganar partidos. Si todos juegan para sí mismos en el campo, no va a funcionar, no vamos a ganar los títulos que queremos», concluyó.
Lucho, muy molesto
Unas duras declaraciones que encontraron la respuesta de un molesto Luis Enrique que se plantó en rueda de prensa con el rostro muy serio: «Voy a responder en español. ¡No permitiré que ningún jugador perjudique al club!», espetó.
«En ese sentido, estoy muy claro. El responsable del equipo soy yo, ni yo, ni el director deportivo, ni el presidente. Esas declaraciones no valen nada. Son fruto de la frustración por el partido que acaba de terminar», añadió.
No es la primera vez
No es la primera vez que entrenador y jugador protagonizan un rifirrafe. Si tiramos de hemeroteca, nos vendrá a la memoria aquella ‘no’ convocatoria del galo ante el Arsenal en Champions en septiembre de 2024 por motivos disciplinarios, «ha fallado a sus obligaciones como jugador con el resto de la plantilla», tal y como justificó el técnico asturiano.
La tensión aumentó tras su expulsión en Múnich, que no quedó exenta de consecuencias. Lucho lo dejó en el banquillo contra Nantes y Auxerre. No viajó a Salzburg porque debía cumplir sanción, pero el ’10’ se reivindicó ante el Lyon, aprovechando su regreso al once titular. A partir de ahí, todo cambió. Dembélé sacó su mejor versión, el PSG conquistó el sextete y, él, el Balón de Oro. (D)
Con información de https://www.sport.es/es/noticias/futbol-internacional/luis-enrique-explota-rajada-dembele-126823193
