
QUITO, Pichincha
El comercio entre Ecuador y México mostró un crecimiento sostenido en exportaciones, a pesar de los dos años de ruptura diplomática tras el incidente ocurrido el 5 de abril de 2024 en la embajada mexicana en Quito.
Un estudio de la Cámara Binacional de Comercio Ecuador-México concluye que el distanciamiento político no frenó el intercambio comercial. Según explicó Alexandra Mosquera, las exportaciones e importaciones mantuvieron un comportamiento estable durante este periodo.
Las cifras reflejan un crecimiento significativo en las exportaciones ecuatorianas hacia el mercado mexicano. Estas pasaron de 189 millones de dólares en 2022 a más de 303 millones en 2025, lo que representa un incremento acumulado del 60,4%. El mayor dinamismo se registró en 2024.
El cacao lidera las ventas externas hacia México, impulsado por la alta demanda y precios favorables en el mercado internacional. A este producto se suman otros rubros con alto potencial como el camarón, el langostino congelado y los minerales de cobre, que podrían aumentar sus exportaciones hasta en un 28% adicional.
En contraste, las importaciones desde México hacia Ecuador cayeron cerca de un 18%, lo que evidencia un ajuste en la balanza comercial. Este descenso responde, principalmente, a cambios en proveedores y a la ausencia de un acuerdo comercial que facilite el ingreso de productos mexicanos.
México
A pesar de esa reducción, México continúa como un socio estratégico para el abastecimiento de insumos industriales, maquinaria, productos farmacéuticos y bienes de consumo, esenciales para varios sectores productivos ecuatorianos.
El informe también revela que, aunque Ecuador mantiene un déficit comercial con México, este se ha reducido en los últimos años gracias al crecimiento de las exportaciones.
En el ámbito de inversiones, el panorama resulta menos favorable. La inversión extranjera directa mexicana en Ecuador registró una fuerte contracción entre 2022 y 2024, con niveles mínimos. Aunque en 2025 se observa una leve recuperación, aún no alcanza los niveles históricos. Este comportamiento evidencia que la inversión resulta más sensible a factores políticos y a la confianza bilateral.
Finalmente, el estudio advierte que las negociaciones para un acuerdo comercial entre ambos países permanecen paralizadas desde 2022 y no forman parte de la agenda inmediata. Sin embargo, a mediano plazo, se prevé una eventual reactivación de las relaciones diplomáticas y comerciales, lo que abriría nuevas oportunidades para fortalecer el intercambio bilateral. (I)

