
GUAYAQUIL, Guayas
El Hospital Teodoro Maldonado Carbo reactivó los procesos de contratación de insumos médicos a finales de marzo de 2026, mientras el área de Radioterapia permanece cerrada desde hace seis meses, afectando a pacientes con enfermedades catastróficas.
La unidad suspendió la atención desde el 1 de octubre de 2025, no por fallas en los equipos, sino por la falta de sistemas de climatización adecuados, indispensables para el funcionamiento de los aparatos médicos. Esta situación obliga a los afiliados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social a gestionar derivaciones hacia centros externos como Solca.
Pacientes y familiares denuncian demoras en estos trámites, que pueden extenderse por semanas, lo que retrasa tratamientos oncológicos clave como la radioterapia. Testimonios recogidos evidencian además la necesidad de adquirir medicamentos por cuenta propia y soportar condiciones inadecuadas dentro del hospital.
El problema de climatización afecta también otras áreas. En semanas recientes, el IESS dotó de aires acondicionados a las salas de diálisis, tras la difusión de imágenes de pacientes recibiendo tratamiento en medio de altas temperaturas. Sin embargo, familiares aseguran que persisten condiciones precarias en salas de espera y hospitalización.
En paralelo, el hospital inició con retraso su planificación de compras. Según registros del Servicio Nacional de Contratación Pública, entre enero y marzo solo se adjudicaron 23 contratos por USD 4,5 millones, la mayoría iniciados en 2025. Las nuevas adquisiciones en proceso —que suman aproximadamente USD 4,6 millones— incluyen medicamentos como Iopamidol y Pegfilgrastim, además de equipos médicos y servicios.
Especialistas en seguridad social advierten que, pese a la intervención estatal, las deficiencias estructurales persisten en este hospital, considerado uno de los más grandes de la región Costa. La falta de infraestructura adecuada y la demora en contrataciones continúan impactando directamente en la atención de los pacientes. (I)

