
QUITO, Pichincha
La Comisión de Justicia y Estructura del Estado inició ayer el tratamiento de las reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP) relacionadas con las contravenciones e infracciones de tránsito, propuestas por los asambleístas Jhajaira Urresta y Juan Gonzaga, quienes expusieron ante los comisionados los alcances y objetivos de estas iniciativas.
Urresta justificó su proyecto debido a los nuevos fenómenos sociales que han provocado la pérdida de vidas humanas en las calles y carreteras del país, a causa de siniestros de tránsito generados, principalmente, por el exceso de velocidad y el elevado consumo de alcohol.
Señaló que es necesario actualizar el COIP para establecer de manera precisa los rangos de velocidad y los niveles de alcohol en la sangre permitidos para quienes conducen en estado de embriaguez.
Características de la normativa
La asambleísta Urresta consideró que la normativa debe reunir tres características fundamentales: prevención, control y educación, con el objetivo de reducir la incidencia de accidentes de tránsito ocasionados por la impericia y el consumo de alcohol.
En ese contexto, la iniciativa no solo establece de manera precisa los límites de velocidad y los niveles de alcohol en la sangre permitidos, diferenciados según el tipo de licencia y la responsabilidad inherente al transporte de pasajeros, sino que también incorpora una disposición para que, en un plazo de 180 días, se implemente un programa de educomunicación orientado a prevenir la pérdida de vidas humanas en las vías.
Infracciones de tránsito
Por su parte, Gonzaga se refirió a las reformas al capítulo relacionado con las infracciones de tránsito, particularmente a los delitos culposos, al considerar que un conductor no tiene la intención de causar daños o lesiones a otras personas.
Indicó que su proyecto busca garantizar la excepcionalidad de la privación de libertad en las infracciones de tránsito y promover la responsabilidad de auxilio por parte del conductor.
Recordó que, actualmente, cuando ocurre un siniestro de tránsito, en la mayoría de los casos, el conductor presuntamente responsable abandona el lugar del incidente; sin embargo, esos segundos o fracciones de minuto son fundamentales para salvar la vida de las víctimas.
Explicó que, en muchos casos, el causante del accidente huye por temor a ser privado de su libertad.
Para superar esta problemática, la propuesta plantea que la prisión preventiva sea una medida excepcional, basada en los principios de proporcionalidad e idoneidad.
Además, establece que, cuando el presunto responsable brinde auxilio oportuno a las víctimas, el juez pueda disponer medidas alternativas que garanticen su comparecencia al proceso y la reparación integral correspondiente. (I)

