
GUAYAQUIL Guayas
En el marco del Día del Geriatra, la doctora Daniela Navia promovió un encuentro intergeneracional para compartir experiencias sobre envejecimiento, cuidado y calidad de vida.
Hasta el salón Bromelia del Wyndham Garden, llegaron como invitados, el presentador Eduardo Andrade, María Teresa Pérez, y varios adultos mayores, quienes compartieron sus experiencias con los demás asistentes.
La doctora Navia explicó que la geriatría cumple un papel decisivo en la calidad de vida de las personas mayores y en el acompañamiento de sus familias y cuidadores.
Y que “envejecer con bienestar no depende únicamente de tratar enfermedades. También implica conservar la movilidad, la memoria, la estabilidad emocional, una nutrición adecuada y, siempre que sea posible, la independencia”.
Eduardo Andrade recordó la atención que le da a su mamá. Conversan, ríen, cocinan, viajan juntos y que son confidentes. También la visita anual que le hace a su tía que vive en Estados Unidos. “Hay que darles tiempo de calidad y hacerlos sentir vivos”.
Mientras que María Teresa Pérez, adulta mayor invitada al conversatorio “Geriatría y calidad de vida”, dijo que un requisito indispensable es la paciencia que debe ser de “doble vía”.
“La paciencia es indispensable, pero no solo es lo que nosotros, los adultos mayores, debemos tener, sino también de la otra parte, de quienes nos cuida, pueden ser los hijos o algún familiar”, señaló.
No es el final
La doctora Daniela Navia, geriatra formada en Argentina, explica que esta especialidad permite reconocer cambios que con frecuencia se atribuyen erróneamente a la edad, aunque pueden responder a condiciones tratables. Una valoración oportuna ayuda a prevenir complicaciones, revisar el uso de medicamentos, detectar riesgos y definir un plan de atención ajustado a la realidad de cada persona y de su entorno familiar.
“Acudir a un geriatra no significa estar al final de la vida ni tener una enfermedad grave. La geriatría busca prevenir, mantener la independencia y mejorar la calidad de vida. Hoy vivimos más años y el objetivo es que esos años se vivan con salud, autonomía y bienestar”, señala Navia.
En este punto, al responder a una pregunta sobre la edad que las personas deben acudir a la consulta del geriatra, dijo que lo saludable es a los 55 años, cuando la persona siente signos, entre ellos, el olvido de situaciones puntuales.
Navia explicó que la atención geriátrica reconoce que el bienestar de la persona mayor está estrechamente relacionado con el apoyo que recibe quien la acompaña.
“Este enfoque también tiene un impacto directo en el cuidador”, aseguró, pero que es importante contar con orientación médica clara, prioridades de cuidado y señales de alerta permite comprender mejor las necesidades del adulto mayor, organizar las responsabilidades cotidianas y reducir la incertidumbre que suele acompañar este rol.
Compartir experiencias
El conversatorio “Geriatría y calidad de vida”, permitió compartir experiencias desde la atención médica, la vivencia del envejecimiento y el rol de quienes acompañan y cuidan a las personas mayores.
Durante el encuentro se destacó que una persona mayor mantiene proyectos, dignidad, decisiones propias y mucho que aportar a la sociedad.
Escuchar su historia de vida permite comprender mejor su salud y construir recomendaciones realistas, respetuosas y acordes con sus preferencias.
Navia advierte que la geriatría ha avanzado en Ecuador, pero aún existen pocos especialistas y desconocimiento sobre cuándo acudir a consulta. Frente al progresivo envejecimiento de la población, considera necesario fortalecer la educación sobre esta etapa de la vida, promover la prevención y dar mayor visibilidad a una atención médica integral e interdisciplinaria.
Sobre la doctora Daniela Navia
Daniela Navia es médica geriatra especializada en Argentina. Su práctica se enfoca en la valoración integral de las personas mayores, con atención a su salud física, cognitiva, emocional, nutricional, funcional y familiar. Su propósito es acompañarlas para que vivan esta etapa con la mayor autonomía y bienestar posibles. (I)

