
BRASILIA, Brasil
En una jornada cargada de tensión, mística continental y emoción de principio a fin, Boca Juniors logró una remontada memorable al imponerse 3-1 ante Vasco da Gama en el mismísimo estadio Maracaná.
Tras haber cedido terreno en la ida disputada en La Bombonera, el conjunto xeneize sacó a relucir toda su jerarquía histórica para revertir la serie semifinal y asegurar su presencia en la definición por el título de la Copa Sudamericana 2026.
El planteamiento táctico propuesto por el cuerpo técnico argentino dio frutos desde los primeros minutos del compromiso. Con un bloque defensivo bien estructurado y transiciones veloces por los extremos, el equipo visitante logró cortar los circuitos de generación de Vasco da Gama, que empujaba respaldado por una multitud en las gradas.
Apertura del marcador
La apertura del marcador llegó tras una jugada a balón parado perfectamente ejecutada, donde Lautaro Di Lollo se elevó impecable para conectar de cabeza y emparejar la eliminatoria global, desatando la euforia del sector visitante.
A pesar del golpe inicial, la escuadra brasileña reaccionó con determinación e igualó las acciones de manera transitoria antes del descanso. No obstante, la segunda mitad perteneció por completo al conjunto argentino.
Con la figura de Miguel Merentiel batallando en el frente de ataque y un mediocampo con aplomo para manejar los tiempos del partido, Boca volvió a ponerse en ventaja tras una combinación precisa en el área rival que el delantero uruguayo definió con potencia para colocar el 2-1 en el tablero.
El momento cúspide de la noche llegó en el tramo final del encuentro, cuando el local volcó todos sus efectivos al ataque buscando forzar los penales.
Los espacios fueron aprovechados
Aprovechando los espacios desprotegidos en el fondo del rival, Leandro Paredes firmó una obra de arte al sacar un remate de media distancia que dejó sin opciones al guardameta local, sentenciando el 3-1 definitivo y sellando un global de 3-2 a favor del Xeneize.
El silbatazo final desató la celebración de los jugadores xeneizes en el césped del legendario templo carioca.
Esta victoria no solo representa un impacto anímico de proporciones gigantescas para el club, sino que además reafirma la mística internacional que históricamente ha caracterizado a la institución en los momentos de mayor exigencia.
Superar una eliminatoria adversa en territorio brasileño consolidó el carácter de un plantel que supo sobreponerse a la presión y gestionar los momentos críticos del juego con madurez, temple y efectividad de cara al arco contrario.
Con este resultado, Boca Juniors vuelve a instalarse en una gran final internacional y queda a un solo paso de levantar un nuevo trofeo en sus vitrinas. (D)
Con información de https://www.teleamazonas.com/deportes/futbol/sudamericana/vasco-da-gama-vs-boca-juniors-semifinal-maracana-130901/
