
QUITO, Pichincha
Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán impulsaron el precio internacional del crudo hasta los USD 114 por barril este 5 de abril de 2026. El repunte ocurre tras nuevas advertencias del presidente Donald Trump, quien exigió la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz bajo amenaza de ataques a infraestructuras clave iraníes.
El mercado reaccionó de inmediato. El petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para Ecuador, subió cerca de 2,8% en la apertura de futuros, en medio de un escenario marcado por enfrentamientos militares y la interrupción del tránsito marítimo en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
Trump endureció su discurso durante el fin de semana. Advirtió que Irán enfrentará consecuencias severas si no desbloquea Ormuz antes del plazo fijado. Además, dejó abierta la posibilidad de desplegar tropas terrestres, lo que incrementa la incertidumbre en los mercados energéticos globales.
El conflicto, que se intensificó desde el 28 de febrero, ya provoca un efecto dominó en los precios de combustibles como gasolina, diésel y queroseno de aviación. La escalada también se agrava tras ataques a buques petroleros y enfrentamientos que afectan directamente la oferta mundial de crudo.
Impacto directo en Ecuador
El alza del WTI genera un doble efecto en la economía ecuatoriana. Por un lado, mejora los ingresos fiscales por exportaciones petroleras, debido a que el país indexa sus ventas a este marcador internacional. Por otro, presiona al alza los precios internos de los combustibles.
En Ecuador, el sistema de bandas regula los precios de gasolinas Extra y Ecopaís, así como del diésel. Este mecanismo permite ajustes mensuales de hasta el 5%, lo que traslada de forma progresiva el incremento internacional hacia los consumidores.
Ormuz, pieza clave del conflicto energético
Irán, miembro relevante de la OPEP+, controla el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de un tercio del petróleo transportado por vía marítima en el mundo. El cierre de este paso estratégico representa una de las mayores amenazas para el suministro global en décadas.
Aunque la OPEP+ anunció un incremento de 206.000 barriles diarios para mayo, persisten dudas sobre la capacidad real de abastecimiento mientras continúen las restricciones en Ormuz.
El encarecimiento del petróleo refleja no solo la volatilidad del mercado, sino también la fragilidad del equilibrio energético mundial. Para Ecuador, el escenario plantea beneficios fiscales a corto plazo, pero también riesgos inflacionarios y presión sobre el costo de vida. (I)
