
QUITO, Pichincha
El 61 % de las exportaciones no petroleras y no mineras de Ecuador hacia Estados Unidos continuará pagando una sobretasa del 15 % tras la entrada en vigencia del nuevo arancel global decretado por el presidente Donald Trump. La disposición rige desde este 24 de febrero de 2026 y se mantendrá durante 150 días.
La Casa Blanca aplicó la medida bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, mecanismo legal que permite imponer aranceles temporales frente a desequilibrios comerciales. Trump activó esta herramienta después de que el Tribunal Supremo invalidó buena parte de los gravámenes globales y “recíprocos” que su administración estableció desde abril de 2025.
Inicialmente, el mandatario anunció un arancel del 10 %, pero elevó la tasa al 15 %, el máximo que autoriza esa normativa. Con esta decisión, retoma el porcentaje que ya había fijado en agosto para países como Ecuador. Aunque en noviembre más del 30 % de los productos ecuatorianos logró exenciones, la nueva resolución reduce el beneficio.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) informó que apenas el 39 % de las exportaciones no petroleras y no mineras quedará fuera de la sobretasa mientras no se concrete el Acuerdo Comercial Recíproco (ART) con Estados Unidos. Las negociaciones de ese instrumento concluyeron el 13 de febrero, y el Gobierno busca que al menos el 50 % de la oferta exportable ingrese con arancel cero.
Ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones
El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Jaramillo, confirmó que Ecuador activó de inmediato los canales diplomáticos y técnicos para resguardar los intereses comerciales del país dentro del proceso de diálogo bilateral.
En 2025, las exportaciones no petroleras y no mineras hacia Estados Unidos alcanzaron 6 022 millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 31 % frente a 2024, según cifras de Fedexpor. No obstante, el gremio anticipa una posible desaceleración en 2026 debido al impacto de los nuevos aranceles y al encarecimiento del acceso al principal socio comercial de Ecuador.
El sector florícola, camaronero y agroindustrial observa con cautela la medida, ya que el mercado estadounidense absorbe una parte significativa de su producción. Mientras la sobretasa permanezca vigente, los exportadores deberán ajustar costos, renegociar contratos o asumir márgenes más estrechos para sostener su competitividad. (I)
