
QUITO, Pichincha
La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró una farmacia en el norte de Quito por incumplir la normativa vigente al ofrecer consultas médicas dentro de sus instalaciones. Esta acción se enmarca en los controles que ejecuta la entidad para proteger la salud pública y asegurar el cumplimiento de la Ley Orgánica de Salud.
Durante un operativo de inspección, los técnicos de Arcsa constataron que el establecimiento había habilitado un consultorio médico sin autorización, en donde se brindaba atención clínica a los ciudadanos, lo que constituye una infracción grave. La entidad impuso medidas cautelares y comenzó el proceso sancionatorio correspondiente.
Arcsa recordó que, según el artículo 172 de la Ley Orgánica de Salud, las farmacias y botiquines no pueden ofrecer servicios médicos, odontológicos ni obstétricos, tampoco realizar tratamientos o tomar muestras clínicas sin contar con un laboratorio autorizado y habilitado legalmente.
“Permitir o fomentar este tipo de prácticas compromete la seguridad de los usuarios y acarrea sanciones administrativas”, advirtió la autoridad sanitaria. La agencia exhortó a todos los responsables legales de farmacias en Ecuador a respetar estrictamente la legislación y evitar incurrir en este tipo de actividades irregulares.
Finalmente, Arcsa reiteró su compromiso con la salud y seguridad de la población, e instó a la ciudadanía a reportar cualquier actividad ilícita o práctica médica no autorizada en farmacias a través de sus canales oficiales de atención. (I)
