
PEKÍN, China
La República Popular China puso en vigor la pena de muerte para los responsables de delitos sexuales contra menores de edad, como parte de un endurecimiento de su política penal frente al aumento de casos vinculados al uso de herramientas digitales para captar y engañar a niños y adolescentes.
Las autoridades chinas justificaron la medida en la necesidad de reforzar la protección de la infancia ante nuevas modalidades delictivas que operan a través de redes sociales, plataformas de mensajería y otros entornos virtuales. Según el Gobierno, estos mecanismos facilitan el contacto, la manipulación y la comisión de delitos graves contra menores.
El marco legal chino ya contemplaba sanciones severas para delitos sexuales, pero la aplicación de la pena capital busca elevar el efecto disuasivo y responder a la alarma social generada por casos recientes. La normativa establece que los tribunales podrán imponer la pena máxima en situaciones consideradas de extrema gravedad.
Organismos oficiales señalaron que la política se acompaña de mayores controles en entornos digitales, campañas de prevención y un refuerzo de la vigilancia tecnológica, con el objetivo de detectar y frenar delitos contra la infancia antes de que ocurran.
La decisión se inscribe en una línea de tolerancia cero frente a crímenes sexuales y en el uso de penas ejemplares dentro del sistema judicial chino, uno de los más estrictos del mundo en materia penal. (I)
