
GUAYAQUIL, Guayas
El Comité Olímpico Ecuatoriano (COE) notificó a 14 federaciones deportivas nacionales que deberán desalojar, hasta el 15 de enero de 2026, las oficinas y coliseos ubicados en el complejo olímpico, como parte de un plan de reingeniería institucional para reducir gastos ante la falta de recursos estatales.
La decisión se comunicó oficialmente el 15 de diciembre de 2025 y responde, según el COE, a la ausencia de transferencias económicas del Estado desde octubre de este año. La medida afecta a federaciones como ciclismo, surf, baloncesto, bádminton, balonmano, gimnasia, patinaje, buceo, taekwondo, bolos y tiro olímpico.
En la notificación, el COE argumenta que no puede continuar cubriendo costos de servicios básicos, mantenimiento y guardianía debido a la falta de reconocimiento oficial de su directorio por parte del Ministerio del Deporte, lo que impide acceder a recursos públicos.
Fernando Ibáñez, tesorero del COE, aseguró que la decisión es “técnica y no política” y explicó que la institución destina cerca de USD 6.000 mensuales al mantenimiento de estas instalaciones, incluidos USD 2.600 solo en consumo eléctrico. Señaló que, durante los últimos 15 años, ninguna federación habría aportado económicamente por el uso de los espacios.
Además, indicó que un estudio técnico reveló que varias instalaciones se encuentran deterioradas o sin uso. Según el COE, algunas federaciones mantienen coliseos cerrados desde hace años, mientras otras operan de forma intermitente o trasladaron su gestión administrativa a Quito. En los casos de judo y pesas, el plan contempla la unificación de oficinas, sin desalojo de los coliseos.
La medida generó rechazo inmediato entre dirigentes y deportistas. Marisol Castro, presidenta de la Federación Ecuatoriana de Patinaje, advirtió que el desalojo afectará directamente la preparación de atletas de alto rendimiento. Explicó que el coliseo funciona también como centro de hospedaje para deportistas de provincia que entrenan para competencias nacionales e internacionales.
Castro cuestionó además la legalidad de la notificación y afirmó que su federación sí cubre gastos como agua, conserjería y productos de limpieza. Sostuvo que el documento carece de validez, ya que fue firmado por un funcionario que no integra un directorio reconocido oficialmente.
El impacto también alcanza a los atletas. Christopher Paredes, seleccionado nacional de patinaje, señaló que reside en el coliseo desde 2022 y que el desalojo pondría en riesgo su rutina de entrenamiento. “Vivo aquí para entrenar mañana, tarde y noche. Eso me ha permitido competir y ganar medallas para el país”, afirmó.
Mientras el COE defiende la reestructuración como una medida necesaria para la sostenibilidad institucional, las federaciones afectadas advierten que el recorte compromete la preparación deportiva y la continuidad de procesos de alto rendimiento en un año clave del ciclo olímpico. (I)
