QUITO, Pichincha
Los contratos entre la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) y la empresa Progen para adquirir 49 generadores eléctricos, destinados a producir 150 megavatios de energía, enfrentan un escrutinio de la Contraloría General del Estado. Los generadores, que costaron USD 149,1 millones, todavía no están instalados ni tienen fecha para comenzar a operar, lo que genera inquietudes sobre su cumplimiento y procedencia.
La Contraloría anunció el 15 de diciembre de 2024 que, tras una revisión preliminar iniciada en octubre, encontró irregularidades en los procesos TPI-CON-0062-24 y TPI-CON-0067-2, por lo que ejecutará una auditoría formal. Los generadores debían estar en Ecuador desde noviembre, destinados a las centrales de El Salitral y Quevedo, pero aún permanecen sin embarcar desde Tampa, Florida, donde están almacenados.
La ministra de Energía, Inés Manzano, señaló graves incumplimientos en el contrato e incertidumbre sobre el origen de los equipos. «Primero dijeron que los fabricaron en China, pero hemos solicitado más detalles. Al final, no sabemos con claridad dónde los produjeron», indicó Manzano, quien advirtió que la empresa no ha cumplido los términos establecidos para las plantas en Quevedo y Salitral.
El contrato fue suscrito bajo la declaratoria de emergencia del sector eléctrico, lo que permitió adjudicarlo sin licitación. Sin embargo, las demoras y falta de transparencia han puesto en duda la gestión de Progen y los mecanismos de contratación de Celec. ¿Qué medidas tomará el Gobierno para garantizar que estos generadores cumplan su propósito, y cómo evitará que decisiones de emergencia comprometan recursos públicos en el futuro? (I)