
QUITO, Pichincha
La bancada de Revolución Ciudadana (RC) activó un nuevo frente de confrontación política en la Asamblea Nacional al solicitar la suspensión por 30 días del asambleísta oficialista Andrés Castillo, de Acción Democrática Nacional (ADN), por los altercados registrados durante la primera sesión plenaria de 2026.
El legislador correísta Comps Córdova confirmó el 7 de enero la presentación de una queja formal ante el Consejo de Administración Legislativa (CAL), órgano que actualmente mantiene mayoría afín al oficialismo. La acción se sustenta en los incidentes ocurridos el 6 de enero, mientras el Pleno debatía el informe preliminar de la Ley de Repetición, una propuesta que RC intentó archivar y que el Gobierno defendió para su continuidad.
La tensión escaló cuando Castillo, en medio del debate, se dirigió a Córdova con una frase que provocó la reacción inmediata de varios legisladores y obligó a la intervención de la escolta legislativa para evitar un enfrentamiento mayor. Para RC, esas expresiones afectaron la honra y la dignidad del asambleísta correísta, al insinuar falta de capacidad técnica para intervenir en el debate.
Córdova sostuvo que el episodio no fue aislado y lo interpretó como una represalia política, debido a que impulsa investigaciones sobre presuntas irregularidades en el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y mantiene vínculos familiares con comunidades amazónicas involucradas en el caso Chevron. A su criterio, permitir este tipo de conductas abre la puerta a la vulneración de derechos dentro del Legislativo.
La queja presentada califica el hecho como una infracción grave. De comprobarse la falta, el CAL podría imponer a Castillo una suspensión de hasta 30 días sin remuneración, según la normativa parlamentaria vigente.
Andrés Castillo
Tras los incidentes, Andrés Castillo ofreció disculpas públicas y reconoció un error en su intervención. Aunque Córdova aceptó las disculpas en el momento, aclaró que eso no reemplaza una sanción administrativa. Este 7 de enero, el legislador oficialista reiteró que no tuvo intención de ofender y aseguró que ejercerá su defensa si el caso avanza en el CAL. También afirmó que pidió disculpas por razones humanas, pese a sus diferencias políticas con el correísmo.
Mientras tanto, otros bloques legislativos plantearon que el CAL evalúe sanciones para todos los involucrados en los altercados, incluidos los asambleístas que abandonaron sus curules para increpar a Castillo, situación que motivó la presencia policial en el hemiciclo.
El episodio profundiza la fractura entre ADN y Revolución Ciudadana, en un inicio de año legislativo marcado por denuncias cruzadas, quejas disciplinarias y un clima de confrontación que amenaza con paralizar la agenda parlamentaria. (I)
