
CARACAS, Venezuela
La captura de Nicolás Maduro Moros y de su esposa Cilia Flores reconfiguró el tablero político y militar en Venezuela y activó nuevas alertas sobre una posible segunda ofensiva de Estados Unidos. Washington mantiene en la mira a varios dirigentes civiles y militares del chavismo, incluidos nombres históricos del poder, mientras condiciona cualquier escalada a la conducta de Delcy Rodríguez, ahora reconocida por la Casa Blanca como presidenta interina.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que su país está listo para ejecutar una operación “mucho mayor que la primera” si el nuevo liderazgo no coopera con el proceso de transición delineado por su Gobierno. En declaraciones al New York Post, Trump sostuvo que, si Rodríguez “hace lo que queremos”, Estados Unidos frenará nuevos ataques y despliegues militares.
En paralelo, el Departamento de Estado conserva activa la lista del Programa de Recompensas por Narcóticos, que ofrece sumas millonarias por información que permita capturar a figuras clave del régimen, señaladas por narcotráfico, corrupción y delitos conexos. Tras la detención de Maduro —por quien EE.UU. ofrecía USD 50 millones— estos son los principales objetivos vigentes:
- Diosdado Cabello Rondón (USD 25 millones): ministro del Interior y figura central del chavismo. Washington lo acusa de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y vínculos con el Cártel de los Soles y las FARC.
- Vladimir Padrino López (USD 15 millones): ministro de Defensa desde 2014. EE.UU. lo señala por usar aviones militares para el tráfico de droga y por brindar protección a redes del narcotráfico.
- Pedro Luis Martín Olivares (USD 10 millones): exjefe de inteligencia económica del Sebin, investigado por facilitar rutas de salida de estupefacientes y por esquemas de corrupción.
- Tareck El Aissami (USD 10 millones): exvicepresidente y exministro, acusado de permitir cargamentos de droga hacia México y Estados Unidos.
- Rodolfo McTurk Mora (USD 5 millones): exjefe de Interpol en Venezuela, procesado por presuntos sobornos para frenar extradiciones.
- Jesús Alfredo Itriago (USD 5 millones): exjefe antinarcóticos del Cicpc, señalado por facilitar envíos de droga desde puertos y aeropuertos.
Organizaciones del exilio
Organizaciones del exilio, como VEPPEX, exigen que las acciones judiciales y operativas se amplíen a otros operadores políticos del régimen. Su presidente, José Antonio Colina, pidió investigar y detener a los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, a quienes identifica como piezas clave del sostenimiento autoritario, aunque sobre ellos no pesan recompensas y Washington evalúa su rol en una eventual transición.
Este domingo 4 de enero de 2026, Vladimir Padrino López rechazó públicamente la operación estadounidense y calificó la captura de Maduro como un “secuestro”. Sin embargo, acató la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y llamó a la población a retomar la normalidad, en una señal de pragmatismo político.
La detención del exmandatario ya provocó efectos regionales. Ecuador, Argentina y Perú anunciaron restricciones migratorias para funcionarios y personas vinculadas al régimen venezolano. La Unión Europea, por su parte, prorrogó hasta 2026 las sanciones que incluyen prohibición de viajes y congelación de activos contra altos cargos, por violaciones a los derechos humanos y el deterioro democrático.
Maduro y Flores comparecerán este lunes ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. La Fiscalía acusa al exmandatario de conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de armas de guerra y vínculos con organizaciones terroristas. A Flores la señalan por apoyar logística y financieramente la estructura criminal. Fuentes judiciales anticipan que ambos permanecerán en detención preventiva sin derecho a fianza mientras avanza el proceso. (I)
