
QUITO, Pichincha
Este 24 de mayo de 2025, Daniel Noboa asumirá oficialmente su segundo mandato presidencial en la Asamblea Nacional, ubicado en el Palacio Legislativo de Quito, a partir de las 10:00. El presidente, del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN), llega con el respaldo del 55,63 % de los electores y una mayoría parlamentaria consolidada a través de acuerdos políticos.
El nuevo periodo presidencial se extenderá hasta 2029, al igual que el de los 151 asambleístas que tomaron posesión el 14 de mayo. En los procesos iniciales de la Legislatura, Noboa logró el apoyo mayoritario para la elección de autoridades y distribución de las 15 comisiones permanentes, exceptuando la alianza Revolución Ciudadana-Reto, lo que le otorga una gobernabilidad favorable para impulsar su agenda legislativa. Un ejemplo temprano es su propuesta para combatir la economía criminal, ya calificada en el Consejo de Administración Legislativa (CAL).
Sin embargo, el sociólogo y experto en ciencias políticas Alberto Feijoo advierte que Noboa debe superar las complejidades acumuladas durante su primer periodo. Feijoo destaca que la gestión anterior se enfocó principalmente en temas de seguridad y enfrentó crisis significativas, como apagones, derrames de crudo en Esmeraldas y el caso Las Malvinas, que involucró desapariciones forzadas y la muerte de menores. Además, señala tensiones internas como la disputa pública con la vicepresidenta Verónica Abad y la falta de licencia para hacer campaña electoral.
María Patricia Enríquez, analista en comunicación política, resalta que Noboa comienza este mandato con un respaldo legislativo sin precedentes en su corta carrera, situación que le brinda una oportunidad histórica para liderar en un contexto de crisis social. No obstante, Enríquez advierte que la mayoría en el CAL ha generado tensiones con la oposición, que denuncia exclusión y cuestiona la concentración de poder, especialmente ante debates sobre una posible reforma constitucional.
Diómedes Eduardo Palacios
El abogado Diómedes Eduardo Palacios enfatiza que Noboa debe consolidar este apoyo político para lograr gobernabilidad real y cumplir su promesa de cambio. Con la presidencia de la Asamblea a cargo de Niels Olsen y la primera vicepresidencia bajo Mishel Mancheno, ambos de ADN, el Ejecutivo y Legislativo están alineados, lo que puede facilitar la ejecución del plan de gobierno.
No obstante, Palacios alerta sobre los desafíos políticos que implica coordinar la influencia política con el territorio nacional, así como responder a las expectativas socioeconómicas que el electorado ha depositado en este nuevo mandato.
El inicio del segundo mandato de Daniel Noboa representa, por tanto, una etapa crucial para demostrar liderazgo efectivo, consolidar la estabilidad política y avanzar en soluciones para las demandas sociales que persisten en el Ecuador. (I)
