
QUITO, Pichincha
Investigadores identificaron por primera vez en Ecuador la presencia del parásito Contracaecum overstreeti en la lisa (Mugil cephalus), uno de los peces más consumidos en la costa del país, según un estudio científico difundido este lunes por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio).
El análisis reveló larvas del nematodo en nueve de los diez ejemplares examinados, todas localizadas en el tejido muscular, la parte destinada directamente al consumo humano. Los científicos realizaron el estudio con peces adquiridos en un mercado de la provincia de Esmeraldas, en la frontera norte.
El hallazgo contó con la participación de especialistas de la Universidad de Las Américas, la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, la Universidad Central del Ecuador, el Inabio y el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón. Mediante técnicas de biología molecular, los equipos confirmaron que se trata de Contracaecum overstreeti, un parásito de la familia Anisakidae con potencial zoonótico, capaz de transmitirse a humanos.
El Inabio destacó que esta investigación constituye la primera evidencia molecular de esta especie parasitaria en peces comestibles del país, lo que marca un precedente para los estudios de salud pública y seguridad alimentaria en Ecuador.
La lisa
La lisa forma parte de la dieta habitual en varias regiones, incluso en preparaciones con pescado crudo o semicrudo, como el ceviche. Los anisákidos pueden provocar anisakidosis, una enfermedad gastrointestinal que genera dolor abdominal, náuseas, vómitos y, en ciertos casos, reacciones alérgicas.
Aunque Ecuador no registra casos clínicos confirmados asociados a este parásito, los investigadores advirtieron que países vecinos como Perú, Colombia, Venezuela y Chile sí reportan infecciones, lo que podría evidenciar un subdiagnóstico a nivel local.
El estudio alertó además sobre el posible impacto en la salud pública, debido a la alta prevalencia detectada y a que gran parte del pescado de pesca artesanal se comercializa en mercados abiertos sin controles sanitarios sistemáticos. Ante este escenario, los científicos recomendaron reforzar la vigilancia parasitológica, mejorar la manipulación y conservación del pescado, y promover entre los consumidores la correcta cocción de los productos marinos. (I)
