
El Día Internacional de las Remesas Familiares, se celebra el 16 de junio de cada año. Esta efeméride fue establecida mediante decreto por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de reconocer la importancia que tiene la contribución económica aportada por los trabajadores migrantes de todo el mundo, para la mejora de la calidad de vida de sus familiares de los distintos países de donde son originarios.
Las remesas familiares también son fundamentales para el desarrollo y avance económicos de las naciones.
Las remesas, mucho más que dinero
Juan es un joven que migró de Honduras a España para trabajar. Cada mes, con esfuerzo, envía parte de su sueldo a su madre y hermanos que siguen en su pueblo rural. Ese dinero no solo cubre comida o medicinas. También permite que su hermana vaya al colegio y que su madre empiece un pequeño negocio vendiendo alimentos caseros.
Como Juan, millones de migrantes hacen lo mismo, y todo ese dinero enviado, las remesas, tiene un impacto enorme a nivel mundial.
En los últimos diez años, los migrantes como Juan han enviado 5 billones de dólares a sus países de origen (con renta baja o media). Es una cantidad mayor que toda la ayuda internacional oficial, y está casi a la par con lo que invierten los grandes inversores extranjeros. Más de un tercio de ese dinero ha llegado a zonas rurales, donde más se necesita.
Las remesas familiares consisten en el envío de dinero y otros recursos (alimentos y medicamentos) por parte de los emigrantes desde cualquier parte del mundo a su país de origen, destinados a cubrir gastos básicos para la subsistencia de sus familiares.
Esta transacción se efectúa mediante una transferencia bancaria o a través de una empresa de servicios financieros especializada en la materia.
Cada país cuenta con sus disposiciones legales para el envío y recepción de remesas familiares, las cuales están exentas (en la mayoría de los casos) del pago de impuestos, aranceles y otras restricciones.
las remesas financian el desarrollo
Las remesas no son simples transferencias. Son una fuente estable y directa de ingresos para millones de familias. Si bien cubren necesidades básicas como alimentación, vivienda o salud, se estima que hasta una cuarta parte se usa en cosas que generan ingresos a futuro, como educación, ahorro, pequeños negocios o mejoras en la vivienda.
Las remesas no son simples transferencias. Son una fuente estable y directa de ingresos para millones de familias. Cubren necesidades básicas como alimentación, vivienda o salud.
Y se estima que hasta una cuarta parte se usa en cosas que generan ingresos a futuro, como educación, ahorro, pequeños negocios o mejoras en la vivienda.
El dinero que un migrante envía no solo ayuda hoy, sino que puede transformar el futuro de su familia.
Este flujo de dinero contribuye directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Por eso, la campaña de 2025 se centra en potenciar aún más el impacto de las remesas, bajo el lema: «Las remesas financian el desarrollo». (I)
Con información de https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-remesas-familiares?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=250614&utm_term=ZGF2aWRfamFyYW1pbGxvMTk2M0Bob3RtYWlsLmNvbQ==
