
GUAYAQUIL, Guayas
Las dietas de moda que prometen resultados rápidos en muy poco tiempo pueden causar consecuencias graves para la salud en una persona tanto a nivel corporal como psicológico. Aunque muchas personas recurren a estos métodos para perder peso rápidamente, lo que no saben es que pueden estar comprometiendo su bienestar a largo plazo.
Algunas de las dietas más perjudiciales afectan el metabolismo, provocan deficiencias nutricionales, continuos mareos y aumentan el riesgo de trastornos alimentarios.
Un ejemplo claro es la dieta keto (cetogénica), que limita los carbohidratos a un nivel extremadamente bajo para forzar al cuerpo a entrar en un estado de cetosis. Aunque ha demostrado ser eficaz para algunas personas en el corto plazo, puede causar efectos secundarios como agotamiento, cálculos renales y deficiencias de vitaminas y minerales. Además, su alto contenido en grasas saturadas puede contribuir a problemas cardiovasculares.
Otro ejemplo es la dieta de solo líquidos o las dietas detox, que consisten en reemplazar las comidas por batidos, jugos o líquidos. Estas dietas pueden ocasionar pérdida de masa muscular, alteraciones metabólicas y dificultades para mantener una nutrición adecuada, ya que carecen de proteínas y otros nutrientes esenciales.
Por último, la dieta del ayuno extremo también es una tendencia peligrosa. Aunque el ayuno intermitente ha ganado popularidad como una técnica de control de peso, el ayuno prolongado o muy restrictivo puede generar efectos adversos, como la caída del cabello, desequilibrios hormonales y fatiga severa.
En resumen, seguir dietas estrictas y sin supervisión médica puede traer consigo más perjuicios que beneficios. Es fundamental adoptar hábitos alimenticios equilibrados, con la guía de un nutricionista, para cuidar tanto el cuerpo como la salud mental. (I)
