
GUAYAQUIL, Guayas
La Unión Nacional de Educadores (UNE) solicitó al Gobierno declarar en emergencia el sistema educativo de la provincia de Guayas, ante el aumento alarmante de extorsiones, amenazas y secuestros que sufren los docentes, especialmente en Guayaquil, Durán, Daule y Santa Lucía.
La presidenta de la UNE en Guayas, Gabriela Menéndez, denunció que en los últimos meses al menos 200 maestros han reportado casos de extorsión cometidos por presuntos integrantes de bandas criminales. La dirigente afirmó que los docentes viven con miedo constante y sin garantías de protección estatal.
“Nos sentimos abandonados. No se puede trabajar con miedo. Le exigimos al Gobierno seguridad real para nuestros niños, jóvenes y educadores”, reclamó Menéndez este martes 11 de junio de 2025.
Profesores secuestrados y sin garantías
La dirigente gremial informó que algunos maestros han sido secuestrados y luego obligados a regresar a las mismas instituciones donde recibieron amenazas. “Solo los envían una semana a clases virtuales y luego los devuelven al mismo lugar donde están sus agresores”, advirtió.
Extorsiones oscilan entre USD 200 y 500
Según Menéndez, las bandas exigen pagos mensuales que van desde USD 200 hasta USD 500. Para protegerse, varios profesores salen de los planteles en grupo o comparten taxis, ante la falta de patrullaje policial.
“Ya no hay rondas policiales en las escuelas, el botón de pánico no sirve y más de 100 docentes han renunciado solo en el último mes para intentar sobrevivir”, alertó.
La UNE también compartió el testimonio de una maestra que teme por su vida tras ser amenazada por la madre de un estudiante, supuestamente vinculada a una banda que opera en el noroeste de Guayaquil.
Red de apoyo ante el abandono estatal
Frente a la falta de respuesta de las autoridades, la UNE nacional implementó casas de seguridad, líneas telefónicas protegidas y redes de acompañamiento psicológico para apoyar a los docentes en riesgo en distintas provincias del país.
La situación se agrava luego del asesinato de una pareja frente a una escuela en el norte de Guayaquil, el pasado 9 de junio, hecho que provocó conmoción entre la comunidad educativa. La Policía confirmó que ambas víctimas tenían tatuajes asociados a grupos delictivos. (I)
