
QUITO, Pichincha
La Vicepresidencia de la República del Ecuador y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura inauguraron oficialmente el Año Internacional de la Agricultora 2026 en Ecuador, con un evento que marcó el inicio de una agenda nacional orientada a reducir brechas de género en el sector rural.
La jornada se desarrolló en el Hall de la Vicepresidencia y reunió a lideresas, representantes de organizaciones indígenas y actores del sector productivo. Durante el encuentro, las participantes analizaron desafíos clave como el acceso a mercados, el relevo generacional y la innovación en sistemas agroalimentarios, en el marco del panel “Mujeres líderes y agentes de cambio en la ruralidad”.
El programa se articula con el Mecanismo para Bosques y Fincas (FFF), impulsado por la FAO y activo en el país desde 2019. Esta iniciativa ha movilizado más de 4,6 millones de dólares, beneficiado directamente a 14.600 familias rurales y promovido buenas prácticas en más de 211 mil hectáreas. Del total de beneficiarios, el 49 % corresponde a mujeres y el 75 % pertenece a pueblos y nacionalidades indígenas, lo que evidencia su impacto en sectores históricamente excluidos.
La representante de la FAO en Ecuador, Gherda Barreto, subrayó que el organismo respalda al Estado para fortalecer emprendimientos rurales liderados por mujeres y elevar sus estándares de calidad, trazabilidad y competitividad en mercados internacionales.
María José Pinto
Por su parte, la vicepresidenta María José Pinto reafirmó el compromiso del Gobierno con el desarrollo rural inclusivo. Destacó que el impulso a las agricultoras fortalece la seguridad alimentaria, dinamiza la economía local y contribuye a reducir la desnutrición infantil en el país.
El evento concluyó con la ceremonia ancestral Tsankmamu, liderada por mujeres del pueblo Shuar, que simbolizó la conexión entre saberes tradicionales y políticas públicas. Durante el acto, las participantes entregaron productos del aja shuar, un huerto ancestral que refleja prácticas sostenibles de producción.
Con esta iniciativa, Ecuador consolida su posicionamiento regional en la promoción de políticas inclusivas para el sector agrícola y reconoce el papel estratégico de las mujeres en la resiliencia climática y la agrobiodiversidad. (I)
