
QUITO, Pichincha
Un estudio de Galápagos Guardians determinó que más del 75% del río Machángara presenta zonas críticas de contaminación por residuos sólidos, una situación que exige intervención urgente en el principal afluente urbano de la capital.
La investigación combinó imágenes satelitales, vuelos con drones y trabajo de campo, y concluyó que, a lo largo del recorrido urbano, predominan niveles altos y críticos de contaminación. La expansión de Quito intensificó la presión sobre el río y multiplicó los puntos de acumulación de desechos arrastrados por quebradas y afluentes.
El análisis identificó seis sectores críticos: El Calzado, Mercado Mayorista, La Recoleta, Parque Lineal de El Recreo y áreas cercanas al Quicentro Sur. En estos tramos se concentran plásticos de un solo uso, envases PET, espuma plástica, residuos domésticos, llantas y escombros de construcción. A ello se suman botaderos informales, descargas de aguas residuales y troncos caídos que actúan como barreras y facilitan la retención de basura por la morfología del cauce.
El Municipio de Quito informó que, en lo que va del año, ejecutó jornadas de limpieza en casi 30 kilómetros de bordes de quebradas, despejó más de 21.000 m² de taludes y sembró 3.000 plantas nativas en la parte alta de la microcuenca. Según la entidad, estas acciones buscan reducir riesgos y recuperar el curso natural del Machángara, aunque el diagnóstico evidencia que el desafío ambiental persiste. (I)
