
SANTA ISABEL, Azuay
“Los daños iniciaron con ligeros cuarteamientos en las paredes que se agravaron con el paso de los días”. Ese es el testimonio de Segundo Pizarro, quien es integrante de una de las seis familias evacuadas debido un macrodeslizamiento en la zona del kilómetro 66 (sector El Ramal), de la vía Cuenca-Girón-Pasaje.
Segundo tuvo que abandonar su vivienda por los riesgos de que colapse totalmente la estructura. Sin embargo, no deja de visitar diariamente el inmueble porque algunas de sus pertenencias, principalmente de su oficio de carpintero se encuentran en el sitio embodegadas.
Recuerda que hace alrededor de dos años apareció la falla en el tramo vial en mención que avanzó por otros sectores, siendo la parte alta -donde está su casa y las de los vecinos- la más afectada.
“La situación empeoró este año, cuando los daños resultaron incontrolables por lo que las familias empezaron a evacuar de forma progresiva. Los últimos en desalojar lo hicieron hace unas dos semanas aproximadamente”, aseveró.
Bonos emergentes
El Gobierno y la Municipalidad los han ayudado por el momento con bonos emergentes y recursos para el pago del arriendo de las casas que ocupan provisionalmente en otros sectores del cantón.
Segundo aspira que se concrete muy pronto la dotación de un terreno para que inicie un plan de vivienda para los afectados porque no podrán retornar a sus hogares.
Precisamente, la Municipalidad de Santa Isabel lleva adelante un proceso administrativo para entregar un terreno de su propiedad. Así tramitar con el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI) la ejecución del proyecto.
“El proceso municipal está en marcha. Hemos cambiado el uso de suelo con el fin de dotarles de nuevos predios. Nos encontramos realizando los fraccionamientos para cumplir con el trámite de permuta debido a que algunos no contaban con títulos de sus predios por cuestiones de herederos”, señaló Anabel Lalvay, alcaldesa de Santa Isabel. (I)
