
QUITO, Pichincha
Daniel Noboa amplió la cobertura del Bono de los 1.000 Días, un programa impulsado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) que entrega asistencia económica a mujeres embarazadas y familias con niños menores de dos años que viven en situación de pobreza. La medida forma parte de la estrategia Ecuador Crece Sin Desnutrición Infantil, que busca reducir la desnutrición crónica en el país.
El bono incluye una transferencia mensual de 50 dólares, que se entrega desde el embarazo hasta que el niño cumple dos años. A este monto se suman tres pagos extraordinarios si se cumplen condiciones específicas relacionadas con controles médicos y registro civil:
- USD 90 al nacimiento del niño, si la madre cumple al menos seis controles prenatales y lo registra en el Registro Civil antes de los 45 días.
- USD 120 al primer año, si se completan ocho controles del niño sano.
- USD 120 al segundo año, si se realizan al menos cuatro controles médicos.
Una familia puede recibir hasta USD 1 980 en total, siempre que cumpla con todos los requisitos del programa.
¿Quiénes acceden al Bono de los 1 000 Días?
El acceso no requiere inscripción directa. El sistema identifica a las beneficiarias al cruzar información del Registro Social, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Registro Civil. Basta con que una mujer embarazada acuda a un centro de salud público y registre sus controles prenatales para ser considerada automáticamente como potencial beneficiaria.
Las personas pueden verificar si califican ingresando a infancia.inclusion.gob.ec o llamando al 1800 002 002. Para recibir los pagos, deben tener una cuenta bancaria registrada.
En 2025, el Gobierno prevé incorporar a 20 000 nuevos beneficiarios, lo que elevará la cobertura total a 160 000 personas.
Una estrategia para combatir la desnutrición
Sofía Lara, vocera de la Secretaría Técnica Ecuador Crece Sin Desnutrición Infantil, explicó que la desnutrición crónica no se mide por el peso, sino por la talla de los menores. Esta condición afecta el desarrollo físico, cognitivo y neuronal. En Ecuador, uno de cada cinco niños menores de dos años sufre desnutrición crónica.
Durante los primeros 1 000 días de vida, el cerebro humano forma más de un millón de conexiones por segundo. “Es la etapa más determinante para el desarrollo”, señaló Lara. La estrategia busca actuar sobre causas estructurales como la pobreza, el acceso a agua potable, la seguridad alimentaria y los servicios de salud.
Aplicación móvil y seguimiento territorial
El programa también implementa herramientas tecnológicas y trabajo territorial. La aplicación móvil Infancia EC permite a las madres dar seguimiento al embarazo, acceder a recetas nutritivas, consejos de lactancia y ubicar centros de atención cercanos mediante geolocalización.
Además, brigadas del MIES y del MSP realizan visitas comunitarias, charlas de educomunicación y asesorías sobre nutrición y cuidados infantiles. El bono no funciona de forma aislada, sino que se articula con otros servicios públicos y promueve la corresponsabilidad familiar.
El Gobierno espera reducir la desnutrición crónica infantil a 18,5 % hasta 2025 y 15 % para 2030, mediante una combinación de transferencias económicas, servicios médicos y atención focalizada en zonas vulnerables. (I)
