
SILVERSTONE, Reino Unido
Nico Hülkenberg finalmente tocó la gloria en la Fórmula 1. El piloto alemán de 37 años logró su primer podio tras 15 años de trayectoria y 239 Grandes Premios, al finalizar tercero en el Gran Premio de Gran Bretaña 2025, disputado este domingo 6 de julio en el legendario circuito de Silverstone.
Lo hizo en condiciones épicas: partió desde la última fila con su modesta escudería Kick Sauber, en una carrera marcada por clima cambiante, lloviznas intermitentes y múltiples errores de pilotos consagrados. Hülkenberg, en cambio, mantuvo la concentración, eligió los neumáticos adecuados en los momentos clave y ejecutó una estrategia perfecta que le permitió avanzar posiciones sin fallos.
“Fue una locura. Una carrera de supervivencia. Pero esta vez todo salió bien. Estoy feliz, ya no tendré que responder más sobre cuándo llegará mi primer podio”, expresó entre lágrimas tras bajarse del monoplaza.
El resultado no solo representó un desahogo personal luego de una carrera llena de frustraciones —incluida una pole position en Brasil 2010 que no pudo convertir en victoria—, sino también un impulso inesperado para Sauber. La escudería suiza sumó 15 puntos cruciales y escaló al sexto lugar en el campeonato de constructores.
Un talento que resistió el olvido
Durante años, el paddock de la Fórmula 1 reconoció a Hülkenberg como uno de los pilotos más consistentes y subestimados de la parrilla. Su rendimiento sólido, su experiencia técnica y su título en las 24 Horas de Le Mans 2015 con Porsche alimentaron la narrativa de un talento desaprovechado por los grandes equipos.
En Silverstone, el alemán quebró esa etiqueta. Superó a rivales como Lewis Hamilton (Ferrari), que cometió errores en el último tercio de carrera, y demostró que aún tiene madera para competir al más alto nivel.
El Gran Premio de Hungría se disputará el domingo 20 de julio en el Hungaroring, donde Hülkenberg buscará mantener el impulso y consolidar a Sauber en la lucha del pelotón medio. (D)
