
LONDRES, Reino Unido
Las autoridades británicas presentaron cargos contra Anthony Williams, de 32 años, por 10 intentos de homicidio tras el brutal ataque con arma blanca ocurrido la noche del sábado 1 de noviembre de 2025, dentro de un tren de alta velocidad que se dirigía desde Doncaster hacia Londres. El hecho dejó 11 heridos, nueve de ellos en estado crítico, según informó la Policía de Transporte Británica (BTP).
El ataque sucedió poco después de que el tren de la empresa London North Eastern Railway (LNER) partiera de la estación de Peterborough, en Cambridgeshire. Testigos relataron que el agresor comenzó a apuñalar indiscriminadamente a los pasajeros, generando escenas de pánico y desorden. Varios usuarios corrieron por los vagones buscando refugio, mientras otros se atrincheraban en los baños del tren.
Los servicios de emergencia recibieron la primera alerta a las 7:42 p.m. (hora local). Ocho minutos después, agentes armados arrestaron a dos sospechosos cuando el tren realizó una parada no programada en la estación de Huntingdon, al este de Inglaterra. Uno de los detenidos fue liberado más tarde.
Entre las víctimas se encuentra un empleado ferroviario de LNER que intentó detener al atacante y resultó gravemente herido. La policía calificó su acción como “heroica”, al considerar que evitó más muertes durante el incidente.
Pontoon Dock
Además, Williams enfrenta otro cargo de intento de homicidio y posesión de arma punzante por un ataque previo ocurrido ese mismo día en la estación Pontoon Dock, en Londres, a unos 160 kilómetros de Peterborough.
Hasta el domingo 2 de noviembre, una de las víctimas permanecía en estado crítico en el hospital. La BTP continúa investigando el motivo del crimen, aunque descartó vínculos con el terrorismo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, expresó su solidaridad con los afectados y agradeció la rápida actuación de los equipos de emergencia. El rey Carlos III también manifestó su consternación y envió condolencias a las familias de las víctimas.
De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), Inglaterra y Gales registraron 51.527 delitos con arma blanca entre junio de 2024 y junio de 2025, un incremento sostenido desde 2011. Aunque este tipo de ataques masivos son poco frecuentes en el Reino Unido, la violencia con cuchillos continúa siendo una de las principales preocupaciones de seguridad en el país. (I)
