Yo tengo una vaca lechera…



Denuncia tras denuncia. Escándalo tras escándalo. La imagen de la Asamblea sigue de capa caída, no levanta cabeza. Primero fue la compra de vehículos de lujo en pandemia, luego le siguieron las coimas, roben, pero bien, los almuerzos a 15 dólares… Ahora les toca el turno a los viáticos de los legisladores. El poder legislativo ha sido la vaca lechera de sus inquilinos temporales que hacen lo necesario para ser siempre noticia de primera mano. ¡Y así… el mundo sigue su marcha! (O)

Post Author: David Jaramillo

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