
Por MSc. María de los Ángeles Jaramillo
El mayor riesgo en inocuidad hoy no es técnico, es cultural.
El 2026 nos desafía a liderar la inocuidad desde una nueva perspectiva. La inteligencia artificial está transformando la forma en que analizamos riesgos y tomamos decisiones, permitiéndonos pasar de sistemas reactivos a enfoques predictivos.
Sin embargo, el mayor reto sigue siendo humano: integrar la tecnología sin perder la cultura, el criterio y el propósito. La inocuidad del futuro no dependerá solo de sistemas más inteligentes, sino de líderes capaces de inspirar responsabilidad y compromiso en cada nivel de la organización.
Porque la tecnología puede acelerar el análisis, pero el liderazgo sigue definiendo el impacto.
La tecnología puede predecir, pero la inocuidad siempre será una decisión humana. La inocuidad se lidera. (O)
