QUITO,Pichincha
Quito se posiciona como uno de los destinos más destacados de turismo religioso en «La ruta de las iglesias de Quito» en Sudamérica y alberga uno de los centros históricos mejor conservados de la región. Con la llegada del feriado de noviembre, que contará con cinco días de celebración gracias a una reciente orden presidencial, la capital ecuatoriana brinda una oportunidad ideal para sumergirse en su rica herencia cultural y espiritual.
El centro histórico de Quito, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1978, cuenta con 24 iglesias, seis capillas, siete conventos y seis monasterios. Esta herencia arquitectónica convierte a la ciudad en un lugar esencial para los amantes de la historia y la religión, ofreciendo diversas rutas para recorrer sus calles coloniales y plazas emblemáticas.
Principales Iglesias para Visitar
Catedral Metropolitana de Quito
Situada en la Plaza de la Independencia, junto al Palacio de Carondelet, la Catedral Metropolitana es el principal templo religioso de Ecuador. En su interior descansan los restos de importantes figuras históricas, como el libertador Antonio José de Sucre.
La catedral es famosa por el «Arrastre de Caudas», un ritual único de Semana Santa, y ofrece a los visitantes la oportunidad de ascender a sus cúpulas, donde se encuentra una emblemática veleta en forma de gallo.
Basílica del Voto Nacional
Este majestuoso templo, el más grande de la ciudad, es visible desde diversos puntos de Quito. Su arquitectura neogótica, inspirada en la catedral de Notre Dame en París, permite a los visitantes caminar sobre su bóveda y, a través de escaleras empinadas, alcanzar sus torres de 115 metros de altura. Desde su cima, se obtiene una vista panorámica impresionante de la capital.
Iglesia de la Compañía de Jesús
A pocos pasos de la Plaza de la Independencia, esta iglesia es el máximo exponente del barroco en Quito. Su interior, adornado con pan de oro de 23 quilates, deslumbra a quienes la visitan. La fachada, esculpida en piedra volcánica, y los majestuosos retablos de la Escuela Quiteña del siglo XVIII hacen de este templo un lugar imprescindible.
Iglesia y Convento de San Francisco
Este complejo religioso, uno de los más grandes de América, combina diferentes estilos arquitectónicos a lo largo de su historia de construcción, que se extendió por 150 años. En su interior, se conservan más de 3,500 obras de arte religioso colonial, muchas de ellas de la Escuela Quiteña. Además, es reconocido como el lugar donde se elaboró por primera vez la cerveza en Suramérica en 1565.
Iglesia de Santo Domingo
Ubicada en una de las plazas más concurridas de la ciudad, esta iglesia de estilo plateresco y mudéjar data del siglo XVI. Su interior alberga valiosas estructuras, incluyendo el altar mayor neogótico y la Capilla del Rosario, una joya del barroco colonial del siglo XVIII. La iglesia también cuenta con un museo religioso que merece una visita.
Iglesia y Convento de San Agustín
Este templo, representativo del barroco, ha pasado por múltiples reconstrucciones. Su sala capitular es de gran importancia histórica, ya que fue el escenario de la firma de la primera declaración de independencia en 1809. La iglesia es conocida por su arquitectura única, con bóvedas que imitan las originales, afectadas por un terremoto en 1868.
Iglesia de Perucho
Fuera del centro de la capital, la iglesia de Perucho es otro ejemplo notable de la arquitectura religiosa del siglo XVII. Con un estilo vernáculo que combina madera, adobe, ladrillo y teja, esta edificación destaca por sus características singulares y su valor histórico.
Durante el feriado de noviembre en Ecuador se celebra tradicionalmente del 2 al 4 de noviembre, coincidiendo con el Día de los Difuntos y el Día de la Independencia de Cuenca. Sin embargo, con la reciente orden presidencial, este año se extenderá por cinco días, permitiendo a los ciudadanos disfrutar de un largo fin de semana para explorar y participar en diversas actividades culturales y religiosas.
Quito invita a los turistas a explorar sus impresionantes templos, que son reflejo de su rica herencia cultural y espiritual. Cada iglesia ofrece una experiencia única, contribuyendo a la diversidad del patrimonio religioso de la capital ecuatoriana. (I)