Los legisladores no pegan una buena



Mientras las familias promedio del país, según don Guillermo Lasso, con 20 dólares pueden “vivir bien”, como Lorenza, en la Asamblea Nacional se firmó un contrato de catering por 100 mil dólares, con desayunos a 16 dólares, los almuerzos a 25 y las cenas a 50. Ahora se entienden los porqués de la desesperación de algunos ciudadanos de querer llegar a ser legisladores para tener todas las prebendas pagadas por el pueblo ecuatoriano (viáticos, residencia, teléfono, computadoras…) quienes, en definitiva, sufren por el desconocimiento de la mayoría de ellos de elaborar leyes a su favor. ¡Y así… el mundo sigue su marcha! (O)

Post Author: David Jaramillo

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