
QUITO, Pichincha
Desde el próximo 16 de diciembre, los aventureros podrán volver a intentar alcanzar la cumbre del volcán Cayambe, luego de una prohibición de ocho meses. Este ascenso se suspende debido a un trágico accidente en abril de 2024, cuando tres andinistas fallecieron al caer en una grieta durante una avalancha.
Aunque el Ministerio del Ambiente ha decidido levantar la restricción, ha establecido estrictas medidas para garantizar la seguridad de los ascensores.
Sin embargo, el acceso a la peligrosa grieta Santa Bárbara sigue restringido, debido a su alta inestabilidad. Las personas interesadas en ascender deben estar certificadas y contar con la autorización previa.
El Gobierno ha detallado seis parámetros que los escaladores deben seguir para evitar accidentes, incluyendo la evaluación constante de grietas y avalanchas, así como el uso de equipo adecuado para contrarrestar las duras condiciones climáticas.
La seguridad de los andinistas dependerá de la estricta aplicación de estas medidas, y de que los guías y recreacionistas asuman la responsabilidad de las condiciones del volcán. Sin lugar a duda, el ascenso al Cayambe sigue siendo un reto que requiere mucha cautela y preparación. ¿Será suficiente la nueva regulación para evitar otra tragedia? (I)
