
QUITO, Pichincha
El Municipio de Quito enfrenta un déficit mensual de USD 6 millones tras la decisión del Gobierno Nacional de eliminar el cobro de la tasa de recolección de basura en la planilla de luz, medida aplicada desde octubre de 2025. Esta disposición, según el Ejecutivo, se sustenta en la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica (LOSEPEE), que prohíbe incluir tasas municipales ajenas al servicio eléctrico.
La ministra de Energía, Inés Manzano, justificó la medida afirmando que las empresas eléctricas no deben funcionar como mecanismos de recaudación municipal. En tanto, el alcalde Pabel Muñoz calificó la decisión como un golpe financiero que obligará al Cabildo a destinar fondos de otras áreas, como movilidad, para garantizar la continuidad del servicio de limpieza.
Actualmente, el Municipio analiza tres escenarios para sostener el sistema de recolección:
- Trasladar el cobro a la planilla de agua potable, a través de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps).
- Cubrir temporalmente los costos con recursos municipales, lo que implicaría reducir inversiones en obras públicas.
- Aprobar una nueva ordenanza que establezca la fórmula de cálculo y el mecanismo definitivo de cobro.
El concejal Fidel Chamba, presidente de la Comisión de Presupuesto, explicó que el nuevo esquema podría implementarse en cuatro o cinco meses, mientras que María Elena Rodríguez, del Cabildo Cívico, recordó que la prohibición estaba prevista desde 2015 y exhortó al Municipio a reformular su modelo de gestión de residuos.
“Esta es la oportunidad para crear un sistema justo, donde quien más contamina pague más”, sostuvo Rodríguez, destacando la necesidad de avanzar hacia un modelo sostenible y educativo para la capital. (I)
