
QUITO, Pichincha
El riesgo país de Ecuador registró una notable disminución en los primeros días de enero de 2025. Según datos del Banco Central, el 6 de enero el indicador se ubicó en 1.139 puntos, reflejando una caída de 61 puntos desde los 1.200 con los que cerró el 31 de diciembre de 2024. Este índice, calculado por JP Morgan, evalúa la probabilidad de que un país cumpla con el pago de su deuda externa.
La caída es interpretada como positiva, ya que un menor riesgo país atrae la confianza de los inversionistas. Según Santiago Mosquera, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de las Américas y jefe de Investigación de Analytica Securities, el principal factor detrás de esta reducción es el cambio favorable en la crisis energética.
El presidente Daniel Noboa logró cumplir su promesa de eliminar los cortes de luz en diciembre, un logro respaldado por el aumento de las lluvias, que incrementaron significativamente los niveles del embalse de Mazar.
“El hecho de que Ecuador pueda garantizar la energía eléctrica genera tranquilidad en los mercados. La ausencia de cortes reduce riesgos políticos y mejora la percepción sobre el gobierno de Noboa, favoreciendo su posible reelección”, señaló Mosquera.
Otro elemento clave es la mejora en los resultados fiscales. El déficit fiscal se redujo considerablemente en 2024 respecto a 2023, mientras que el Gobierno disminuyó los atrasos en pagos a proveedores. Además, el incremento de tres puntos en el IVA durante el primer año de gestión de Noboa permitió una mayor recaudación tributaria, fortaleciendo las finanzas públicas.
La estabilidad política también influye
Noboa logró delegar la Vicepresidencia sin mayores conflictos con Verónica Abad, lo que transmite una sensación de gobernabilidad a los mercados. Según Mosquera, el panorama electoral se convierte en un factor determinante. “Los inversionistas están atentos a quién será el próximo presidente. La posibilidad de que Noboa sea reelegido da confianza, ya que proyecta la continuidad de políticas favorables al mercado”, afirmó.
En comparación con inicios de 2024, cuando el riesgo país superaba los 2.000 puntos, el indicador ha caído casi 800 puntos, reflejando una recuperación en la percepción de Ecuador en los mercados internacionales.
¿Podrá Ecuador sostener esta tendencia a la baja en el riesgo país durante un año electoral? Aunque la mejora en la crisis energética y los resultados fiscales generan optimismo, el escenario político y la percepción de estabilidad serán determinantes para consolidar la confianza de los inversionistas. (I)
