
QUITO, Pichincha
La resistencia que provoca el retiro del subsidio al diésel entre los transportistas ha sido la causa de varias asambleas, en las últimas horas, que evidencia posiciones divididas entre el gremio.
Según la Cámara Ecuatoriana de Transporte Pesado (Cetrape), integrada por 50 mil transportistas del país, esta no es la solución al problema de la transportación y enfatizan que la decisión no había sido socializada con anticipación.
“Nos preocupa que el presidente haya llegado a acuerdos con dirigentes que no representa a la transportación y esto traerá problemas graves al país”, expresó Álex Ayala, presidente de Cetrape.
Mediante un comunicado, responsabilizaron a la Confederacion de Transporte Terrestre que preside Napoleón Cabrera y de manera directa a Luis Felipe Vizcaíno, vicepresidente de la Federacion Nacional de Transporte Pesado (Fenatrape), por haberse tomado el nombre de los transportistas.
Para Vizcaíno, no se debía subir el precio del diésel hasta que no se ajusten las tarifas en los fletes ya que este fin de semana trabajaron a pérdida y que el combustible representa el 35% en los costos de operación para los 70 mil camioneros del gremio.
“A nosotros nos interesa trabajar, que el país siga caminando, pero necesitamos el apoyo del Gobierno y que ANT emita un piso tarifario. Cada gremio tiene una posición, las respetamos, pero queremos mejores condiciones para todos los transportistas de Ecuador”, dijo Vizcaíno. (I)
