
WASHINGTON, Estados Unidos
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que establece un arancel del 100% a la importación de fármacos patentados y sus ingredientes, como parte de una estrategia orientada a reforzar la seguridad nacional y reducir la dependencia externa.
La medida entrará en vigor el 31 de julio de 2026 y afectará a productos farmacéuticos considerados estratégicos. El Gobierno argumenta que el volumen y las condiciones de estas importaciones representan un riesgo para el abastecimiento interno en sectores críticos de salud.
El decreto contempla un esquema progresivo para empresas que trasladen su producción a territorio estadounidense. Estas compañías enfrentarán inicialmente un arancel del 20%, que aumentará gradualmente hasta alcanzar el 100% en abril de 2030.
Además, la administración definió tarifas preferenciales para socios comerciales clave. Reino Unido tendrá un arancel del 10%, mientras que Japón, la Unión Europea, Corea del Sur, Suiza y Liechtenstein asumirán tasas del 15%.
El Gobierno excluyó de esta política a medicamentos genéricos y biosimilares, así como a tratamientos específicos como medicina nuclear, terapias derivadas del plasma, tratamientos de fertilidad y terapias celulares y genéticas.
Con esta decisión, la Casa Blanca busca incentivar la producción nacional de medicamentos de alta tecnología y fortalecer las cadenas de suministro internas, en un contexto global marcado por tensiones comerciales y sanitarias.
Analistas advierten que la medida podría encarecer ciertos medicamentos en el mercado estadounidense y generar reacciones en socios comerciales, debido a su impacto en la industria farmacéutica internacional. (I)
