
CIUDAD DE MÉXICO, México
Tras la detención de Walter Solís, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México emitió un comunicado en el que confirma que el ciudadano ecuatoriano cuenta con la “condición de refugiado” en el país. Esta fue otorgada conforme a lo dispuesto en la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que Solís mantiene su libertad.
La SRE enfatizó que dicha condición le garantiza la protección establecida por la normativa mexicana.
El organismo también subrayó que Solís está amparado por el principio de “no devolución” al país de origen. Esto contemplado en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, de la cual México es signatario.
Este principio impide que las personas refugiadas sean regresadas a un lugar donde su vida o libertad puedan estar en riesgo.
“La Secretaría de Relaciones Exteriores ha mantenido comunicación constante con la Fiscalía General de la República para coordinar las acciones necesarias para garantizar la libertad del señor Solís Valarezo y su derecho a permanecer en México como residente,” señala el comunicado.
Casos judiciales acumulados por Walter Solís
Walter Solís enfrenta múltiples procesos penales en Ecuador, destacando su implicación en los casos Senagua, Sobornos y Reconstrucción de Manabí.
En el caso Senagua, lo sentenciaron a ocho años de prisión por un presunto desvío de más de 8 millones de dólares. Estos fondos debían destinarse al pago de una mediación contractual.
En el caso Sobornos, el tribunal condenó al exministro a ocho años por cohecho pasivo agravado. Esto ocurrió por su participación como uno de los 20 procesados en el esquema de corrupción que habría perjudicado al Estado con 2,5 millones de dólares. Este caso involucró pagos ilícitos por parte de la empresa Odebrecht.
El caso Reconstrucción de Manabí motivó la última orden de prisión preventiva contra Solís. La Fiscalía indaga un presunto desvío de 367 millones de dólares. Estos serían recaudados por la Ley Solidaria, fondos destinados a la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas tras el terremoto de 2016. (I)
