
CIUDAD DE MÉXICO, México
El piloto neerlandés Max Verstappen sufrió un duro revés durante la quinta fecha de la NLS5, disputada en el exigente circuito de Nürburgring. Un daño significativo en la parte frontal de su vehículo lo relegó hasta la última posición, frustrando sus aspiraciones de victoria en la jornada clasificatoria para las 24 Horas.
Desde el inicio, Verstappen mostró un rendimiento competitivo al volante del Mercedes-AMG GT3. Partió desde la quinta posición y rápidamente superó a rivales como Marschall, Preining y Kranz, lo que evidenció su dominio en pista. Una estrategia temprana en boxes lo catapultó al liderato con una ventaja cercana a los 20 segundos sobre su perseguidor inmediato.
Sin embargo, el panorama cambió en la fase media de la carrera. El auto número 3 del equipo Verstappen Racing perdió ritmo de forma progresiva. Durante una parada en pits, los mecánicos detectaron daños en el splitter delantero, una pieza clave para la estabilidad aerodinámica. La intervención, que debía ser breve, se extendió por casi 30 minutos mientras reemplazaban los componentes afectados.
Winward Racing
El director de Winward Racing, Steve Buschmann, confirmó que el equipo desconoce el momento exacto en que ocurrió el incidente, por lo que iniciarán una investigación técnica. Tras resolver la falla, el equipo envió a pista a Lucas Auer y transformó el resto de la competencia en una sesión de pruebas, descartando cualquier opción de podio.
“Disfruté la experiencia. El coche respondió bien y pude competir en tráfico intenso”, declaró Verstappen, quien ahora enfoca su preparación en las 24 Horas de Nürburgring previstas para mayo, pese a no contar con el rendimiento esperado en esta prueba previa.
La jornada también estuvo marcada por un momento solemne. La organización rindió homenaje al piloto finlandés Juha Miettinen, fallecido un día antes tras un accidente múltiple, con un minuto de silencio antes de la largada. (D)

