
GUAYAQUIL, Guayas
Las autoridades confirmaron un nuevo avance en uno de los casos criminales más impactantes del país: pruebas de ADN vinculan a Andreína Geomara Lamota Solís con la muerte de Jeniffer Juliana Banguera Cornejo, reportada como desaparecida en enero de 2022.
Tras más de cuatro años de investigaciones, la Policía Nacional del Ecuador, a través de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (DINASED), logró identificar el cuerpo de la víctima mediante un análisis forense integral. Los estudios genéticos confirmaron la correspondencia con restos previamente registrados como no identificados (NN) y determinaron que la muerte ocurrió de forma violenta.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el hallazgo este 22 de abril de 2026 y destacó el trabajo técnico-científico que permitió esclarecer un caso que permanecía sin resolución desde 2022.
Las investigaciones establecieron además la presunta responsabilidad de Lamota, conocida como “la descuartizadora de Sauces”, quien ya recibió sentencia el 20 de febrero de 2026 por el asesinato de su madre en el sector Sauces 9, en Guayaquil, ocurrido en octubre de 2025.
Según los informes oficiales, ambos casos presentan patrones de violencia similares, lo que permitió a los investigadores consolidar la hipótesis de una misma autora en estos hechos. Este nuevo elemento fortalece el proceso judicial y amplía el historial delictivo atribuido a la procesada.
Actualmente, Lamota permanece recluida en el centro de privación de libertad La Roca, considerado de alta seguridad.
El hallazgo no solo cierra una investigación pendiente, sino que también brinda respuestas a los familiares de la víctima, en un contexto donde las autoridades intensifican acciones para esclarecer casos de desapariciones y muertes violentas en el país. (I)

