
QUITO, Pichincha
Antes del primer debate de la Ley para Empoderar a Mujeres Rurales, el Pleno de la Asamblea recogió testimonios que respaldan la iniciativa, que busca proteger y promover los derechos de más de tres millones de mujeres en zonas rurales de Ecuador.
Martha López, mujer rural, relató su experiencia enfrentando maltrato y discriminación en distintos ámbitos, incluso dentro de su familia, y destacó la importancia de esta ley para el empoderamiento femenino y la superación personal.
Luz Haro Guanga, secretaria ejecutiva de la Red de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe, subrayó que la ley beneficiará a miles de mujeres en el campo ecuatoriano. Reclamó el reconocimiento de las mujeres rurales como guardianas de la vida, la naturaleza, el agua y la semilla, y afirmó que esta normativa puede acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030.
Lady Cedeño
Lady Cedeño, vicepresidenta del Consejo Nacional de Gobiernos Parroquiales Rurales, presentó datos preocupantes sobre la realidad de este sector: el 18,6 % de la población nacional son mujeres rurales, de las cuales el 61 % vive en pobreza por necesidades básicas insatisfechas.
En 2024, el empleo no remunerado en este grupo llegó al 31,9 %, muy por encima del promedio urbano. Además, el 76,7 % se desempeña en el sector informal y solo el 11,5 % tiene empleo digno. La educación también muestra rezagos, con apenas 48 % accediendo a educación básica, 15,5 % a educación superior y 2 % a posgrados. Alarmantemente, el 54,8 % de las mujeres rurales mayores de 15 años ha sufrido violencia gineco-obstétrica.
Cedeño llamó a legitimar la participación de estas mujeres históricamente silenciadas y consolidar esta ley como una herramienta de justicia, especialmente en el acceso a la tierra, una lucha constante para este sector.
Tras la lectura del informe para el primer debate, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, suspendió la sesión 025. (I)
